Se salva esquiador austriaco de un drone caído

Durante la Copa del Mundo de la especialidad, el aparato se desplomó a centímetros del austriaco Marcel Hirscher justo en su descenso

MADONNA DI CAMPIGLIO, Italia

"Es mi regalo de Navidad": el austríaco Marcel Hirscher, estrella del esquí alpino, tuvo mucha suerte al evitar por muy poco que impactase contra él un drone utilizado para difundir imágenes del eslalon de Madonna di Campiglio, en Italia.

La Federación Internacional de Esquí (FIS) abrió una investigación sobre este accidente sin precedentes: era la primera vez que se utilizaba un drone en una prueba de la Copa del Mundo de esquí alpino, con el objetivo de tomar imágenes desde ángulos inéditos por parte de la empresa Infront Sport & Media, propietaria de los derechos de retransmisión de la prueba, pero, en lugar de ello, pudo haberse producido un drama.

Una foto publicada por Marcel Hirscher (@marcel__hirscher) el

Según esta firma, el informe encargado sobre lo ocurrido apunta a un "disfuncionamiento" del drone. "La razón más plausible fueron unas fuertes interferencias que condujeron a una operatividad limitada del aparato".

La empresa precisó que decidió, junto con la Federación Internacional de Esquí (FIS), no utilizar más estos aparatos hasta que sean seguros al 100 por 100.

Las imágenes son impactantes: el aparato a motor se desintegra al caer sobre la pista a pocas centésimas de segundo después del paso del campeón austríaco, penúltimo participante en realizar la bajada en la segunda manga.

"Tráfico aéreo intenso en Italia, afortunado de haber escapado al accidente con el drone", escribió con tono humorístico el esquiador en su cuenta de la red social Instagram.

"Es mi regalo de Navidad. No me lesioné y tuve suerte", dijo sonriendo ante los periodistas el esquiador austriaco, antes de añadir: "No podría ni imaginarlo, es increíble, es una vergüenza", ya consciente del riesgo que había corrido.

El accidente de Madonna di Campiglio se produjo porque en Italia está permitido el uso de drones sobre multitudes de personas. Lo que no está autorizado en Suiza o Francia, potencias del esquí alpino que albergan varias pruebas de la Copa del Mundo.