Las heridas del maratón de Boston comienzan a cerrar

Luego de dos años de que el atentado en el maratón de esta ciudad cimbrará el mundo las personas que resultaron heridas comienzan a retomar su vida, aquí algunas de sus historias

Dzhokhar Tsarnaev, Bill, Denise, Jane y Henry Richard, James Costello, Rebekah Gregory y Jeff Bauman
Dzhokhar Tsarnaev, Bill, Denise, Jane y Henry Richard, James Costello, Rebekah Gregory y Jeff Bauman (Especial )

CIUDAD DE MÉXICO

El 15 de abril de 2013 Boston pasó de la fiesta al luto. Eran aproximadamente las 14:40 horas cuando dos bombas que pusieron los hermanos Tamerlan y Dzhokhar Tsarnaev explotaron en la meta.

Las consecuencias fueron fatales, pues causaron la muerte de tres personas y otras 282 resultaron heridas. A dos años de esta tragedia parece que las heridas empiezan a cerrar.

Las historias que ese día se cruzaron en medio del dolor y la perdida aún no tiene fin.

Los culpables

Los hermanos Tamerlán y Dzhojar Tsarnáev fueron señalados como los autores intelectuales y materiales del atentado.

Tamerlán Tsarnáev falleció durante el enfrentamiento con la policía que intentaba detenerlo, pero su hermano, Dzhojar consiguió huir. El sospechoso fue localizado por la policía en Watertown. Finalmente Dzhojar Tsarnáev fue detenido el 20 de abril, cinco días después de los hechos.

El 9 de abril de 2015 Dzhokhar Tsarnaev fue declarado culpable de los 30 cargos que se le imputaron con relación al atentado en el Maratón de Boston de 2013, ahora un jurado federal deberá decidir si es condenado a muerte o recibe cadena perpetua.

Se levantaron de las cenizas

Bill y Denise Richard, junto a sus hijos Martín, Jane y Henry, de la localidad de Dorchester estaban entre los aficionados que animaban a los competidores a terminar la carrera. La explosión de las bombas este 15 de abril dejó mucho dolor y secuelas de las que aún se están recuperando.

Martin Richard, de ocho años de edad, fue unas de las víctimas mortales, Denise quedó con una seria herida ocular, Jane perdió su pierna izquierda y Bill perdió la audición.

La tragedia que los sacudió hizo que los ojos del mundo se posaran sobre ellos y hubo quién se enfocó en hacer más llevadero el dolor.

Jane la más afectada de los sobrevivientes de esta familia fue intervenida 11 veces, ahora utiliza una prótesis y juega basquetbol.

Entre tanto sus padres escribieron una carta al jurado para pedir que no le den pena de muerte a Dzhojar Tsarnáev y que sea condenado a cadena perpetua.

Se levantó para volver a correr

Rebekah Gregory era una de las competidoras del maratón de Boston en 2013, ese día ella fue una de las víctimas y debido a las heridas que sufrió perdió su pierna izquierda.

La bella corredora se sometió a 17 cirugías, para evitar una amputación debido a la gravedad de las lesiones en su pierna y el 1 de abril de 2015 volvió a correr un maratón con la ayuda de una prótesis, asegura está feliz por hacer eso que ella llama "su pasión".

En medio de la tragedia conoció el amor

James Costello fue una de las víctimas del atentado al maratón de Boston el 15 de abril de 2013. Tras el atentado fue reportado como un herido grave por las quemaduras que presentaba su cuerpo por lo que fue atendido en Spaulding Rehabilitation Hospital.

En el nosocomio James fue atendido la enfermera Krista D'Agostino que a partir del 28 de agosto de 2014 es su esposa.

Perdió sus piernas pero no sus ganas de vivir

El 15 de abril de 2013, Jeff Bauman estaba en la meta esperando a su novia Erin Hurley, quien era una de las competidoras del maratón de Boston, el reloj marcaba las 14:49, se escucharon dos estruendos y la vida de Jeff cambió para siempre.

Quizá él fue una de las víctimas más vistas de esta tragedia, debido a que su foto dio la vuelta al mundo, pues la agencia de noticias AP la publicó, en ella se mostraban las heridas que él tenía y que desgraciadamente le habían afectado sus piernas.

Ambas piernas de Bauman fueron amputadas por arriba de la rodilla, con horas y horas de terapia aprendió a usar las prótesis y ahora aprovecha su tiempo para ayudar a personas que sufrieron una tragedia similar a la suya.

En una entrevista que concedió a Reader´s Digest el ciudadano estadunidense dijo "estar bien, ya que antes se consideraba algo normal y ahora puede darle algo a la gente".