Legado de 118 medallas

Uno de los hombres más importantes en la historia del deporte mexicano falleció ayer, el entrenador Jerzy Hausleber, quien transformó la marcha nacional, llevándola a lo más alto.

México

Jerzy Hausleber nació en Vilno-Gdansk, Polonia, en 1932. En 1966 llegó a México, gracias a un intercambio firmado por el general José de Jesús Clark Flores, presidente del Comité Olímpico Mexicano, quien buscaba desarrollar e impulsar deportes que eran poco practicados en México con el fin de presentar a grandes atletas para los Olímpicos de 1968, en su caso, la marcha.

Fueron 118 las medallas para México en justas internacionales que se consiguieron bajo la tutela de Hausleber, nueve de ellas en la máxima justa deportiva, los Juegos Olímpicos de Verano. La primera fue de plata obtenida por José Sargento Pedraza en 1968 en Ciudad Universitaria. Por el resultado, su contrato fue renovado para más ciclos.

La segunda presea olímpica que otorgaron sus enseñanzas a México fue de oro en Montreal 1976, con Daniel Bautista, quien un año antes había sido campeón de los Juegos Panamericanos y rompió el récord mundial en '76, dos veces en '79 y una en 1980.

Fue en Los Ángeles 1984 cuando se dio la mayor cantidad de preseas olímpicas ganadas por los atletas de Hausleber. Se obtuvo el 1-2 con Ernesto Canto y Raúl González en los 20 kilómetros, este último también obtuvo el oro en 50 kilómetros.

Para el ciclo de 1988 Hausleber fue contratado por Canadá, pero regresó a México para Barcelona 1992, cuando llegó la sexta presea olímpica con Carlos Mercenario, quién logró la plata en los 50 kilómetros y al año siguiente fue el primero en obtener dos oros en el Campeonato Mundial en las pruebas de 20 y 50 km.

La séptima presea olímpica para Hausleber llegó de la mano de Bernardo Segura en los 20 km de Atlanta 1996. Las últimas que logró cosechar fueron en Sídney 2000 con Noé Hernández (qepd) en 20 km con la plata y el bronce de Joel Sánchez en los 50 km.

Por estos logros históricos para la marcha y el olimpismo mexicano es que el profesor Jerzy Hausleber fue merecedor en dos ocasiones del Premio Nacional del Deporte, en 1995 y en 2011, pero en ese último año lo rechazó por motivos económicos, ya que como está estipulado, el acreedor al PND no recibirá compensación económica al repetir el nombramiento.

La pista de atletismo del Centro Nacional de Alto Rendimiento a modo de homenaje en 2011 fue nombrada Jerzy Hausleber. Descanse en paz.