Regresa el hijo pródigo

LeBron James cimbró ayer a la NBA al anunciar su vuelta a los Cavaliers de Cleveland, su primer equipo

LeBron James con Cleveland frente a los Celtics de Boston
LeBron James con Cleveland frente a los Celtics de Boston (Reuters)

Ciudad de México

LeBron James abandonó Cleveland para aprender a ser líder y ganar campeonatos. Ahora volverá para intentar ser una leyenda de la NBA. Ayer, el cuatro veces MVP anunció, sin dramas televisivos de por medio, que regresará al equipo de su estado natal, los Cavaliers, con los que pasó las primeros siete temporadas de su carrera, terminando casi por completo con el proyecto que tenía de siete campeonatos en Miami.

No funcionó la estrategia de Pat Riley de seleccionar a Shabazz Napier en el Draft, solo porque es un favorito de James; ni la de sumar a Josh McRoberts y Danny Granger al conjunto en espera de que LeBron les diera un año más para conquistar el tercer Larry O'Brien en cinco intentos.

El aprecio de James por Ohio y por su ciudad natal, Akron, pudo más en un movimiento que iguala en contundencia a cuando la otrora figura de la quinteta abandonó a los Cavs en 2010 para ir a Miami a jugar con sus amigos Dwyane Wade y Chris Bosh.

Es un suceso que como castillo de naipes puede convertir a Miami en un equipo en reconstrucción, un ciclo después de disputar su cuarta final en línea.

El regreso a Cleveland, equipo con la nómina suficiente que trabajó durante dos años limpiando sus salarios para darle un contrato multianual del máximo permitido, le permitirá jugar con el novato del año de 2011-12, Kyrie Irving, además de que ayer mismo, Kevin Love, uno de los agentes libres más codiciados de este periodo dejó saber que "le intriga" lo que se está armando en Cleveland, y hay posibilidades de que los Cavaliers, que no llegan a playoffs desde que se fue James en 2010, y que tienen marca de 97-322, desde ese entonces, sean su nuevo destino.

Si se confirma, los Cavs se convierten en automático en un contendiente por el título en la endeble Conferencia Este.

JAMES Y SU LEGADO

Se lo habían dicho Larry Bird, Michael Jordan y Magic Johnson: ellos jamás hubieran abandonado al equipo que los acogió al comienzo de sus carreras, y a la leyenda de Boston ni por asomo se le hubiera ocurrido ir a Lakers.

Jordan lo puso en términos más enfáticos cuando en 2010 le dijo a LeBron que él no hubiera querido jugar al lado de Patrick Ewing o Charles Barkley, sino vencerlos. Es la forma en que los legados y las leyendas funcionan en la NBA.

James es conocido también por ser estudioso de la historia de la Liga en la que labora desde 2003 y esa desaprobación de tres de los más grandes jugadores de baloncesto que han existido le ha afectado desde que tomó la decisión de llevar sus talentos a Florida para perseguir campeonatos.

Era como si James quisiera ahorrarse pasos en la búsqueda de un legado, que a sus 29 años está más que seguro, pero en leyendas de ese calibre la tradición cuenta.

Su vuelta a Cleveland significa además, para aquellos críticos de la vieja escuela, que un jugador con el potencial de ser uno de los más grandes de todos los tiempos, parece haber entendido esa lección de humildad: que el libre mercado y la lógica del capitalismo salvaje de crear un Frankeinstein como el de Miami es una ruta poco recomendable, pues siempre será relacionada con tomar el camino más fácil a la gloria deportiva.

James tiene la tarea de llevar el primer campeonato al equipo de Cleveland y si consigue hacerlo, como en teoría debió conseguirlo desde el principio, estaría reparando lo que le ganó tantos detractores cuando partió en 2010. Ahora emprende el camino a casa.