Jugador de pelota purépecha, gasolinero y el sueño de ser maestro

Fabián López encuentra en este deporte la recompensa ideal ante una semana complicada de trabajo; la hermandad en su equipo lo motiva para cumplir el objetivo de enseñar en un aula 

Fabián López
Fabián López (Héctor Ortíz )

CIUDAD DE MÉXICO

Fabián Isaac López González tiene 23 años y es el cuarto hijo de un camionero de ruta jubilado y de un ama de casa entregada a su familia, y cuyo futuro aguarda entre las aulas de alguna escuela donde espera algún día poder dar clases.

Los sueños de este joven no se construyen con solo desearlos, por ello trabaja toda la semana en una gasolinera donde espera obtener los fondos necesarios para poder culminar la carrera de docente, y cuya recompensa encuentra cada sábado en el parque Cuitláhuac de la Ciudad de México, donde desde hace dos años entrena pelota purépecha defendiendo el color rojo del equipo capitalino Cipactli.

"Estoy trabajando porque quiero seguir estudiando, quiero hacer la escuela normal para maestros, ahorita estoy trabajando en una gasolinera para poder continuar en mis estudios", comparte Fabián en una charla con La Afición.

El futuro docente admite lo complejo que resulta una jornada de ardua labor, donde a veces ha pensado en claudicar a su sueño, pero al tomar su palo y golpear fuertemente la pelota de trapo finamente entretejida, olvida cualquier complicación y decide seguir adelante.

"La verdad sí es muy complicado, porque muchas veces el estar en el trabajo, estar en casa y estar atendiendo las cosas de la vida, a lo mejor si te llega a cansar, da un poco de estrés o decir 'ya no puedo', entonces al ver que ya viene el sábado para jugar y ver a mis compañeros, mis amigos, me da una alegría poder estar aquí entrenando para recobrar mis fuerzas y recargarme de energía", comenta López González, quien lleva ya 10 años jugando este deporte autóctono desde que estudiaba la secundaria.

Al ser uno de los elementos más experimentados del equipo representativo de la delegación Iztapalapa, Fabián Isaac se considera dichoso de haber encontrado en la pelota purépecha la motivación para salir adelante en sus objetivos personales.

"Esto ya es parte de mi vida, es un placer que yo me doy al sacrificio que hago, es como mi recompensa, el poder jugar y practicar esto que no es muy común que lo practiquen, entonces me siento afortunado de jugarlo y yo siento que es mi recompensa, es lo que me da fuerza para seguir".

NO TODO ES ALEGRÍA

Como en cualquier deporte, los accidentes no pasan desapercibidos, y en Cipactli no es la excepción, situación que en un principio causaba desconfianza en los familiares de Fabián López.

"Al principio mis padres tenían desconfianza por lo que usamos, por el bastón, porque a una compañera le tiraron los dientes, ha habido accidentes, a gente le han abierto la ceja y entonces es muy riesgoso, esa era la desconfianza de la familia, ahora ya vieron que conforme al entrenamiento constante no hay ningún problema; en cuestión de torneos siempre he recibido su apoyo", contó.

Además, producto de la calentura y la intensidad de los entrenamientos, han llegado a suscitarse roces o duelos de palabras entre los compañeros, situación que queda de lado una vez terminada la práctica.

"Ha habido ocasiones en las que nosotros, es tanto lo que nos apasiona, que por la calentura terminamos de palabras pero nunca hemos terminado en golpes, o a lo mejor sí, pero es tanta la hermandad que decimos 'está bien', se acaba el partido y no pasa nada, lo tenemos diferenciado, aunque hay contratiempos no logran quebrantar la hermandad del grupo", puntualizó.

Cipactli viajará el próximo 21 de mayo a Michoacán para disputar el Torneo Regional en dicho estado, por lo que los entrenamientos al mando del profesor Salvador Mercado se han vuelto más exigentes para así obtener un resultado favorable.