Jueves taurino anodino

Poco espectáculo para destacar en La México en una noche fría de jueves

Humberto Flores
Humberto Flores (Especial)

Ciudad de México

15ª de Temporada. Jueves taurino nocturno. Esta noche la Empresa anuncia una ensalada de seis matadores a beneficio de la Escuela Taurina de La Plaza México. Muy floja entrada en agradable noche invernal. El cuestionamiento es: ¿En realidad una oportunidad lidiar un toro en corrida nocturna con lLa Monumental prácticamente vacía? Las conclusiones salen a flote.

Toros jaliscienses de San Lucas, criados por Pablo Ignacio García Vivanco. 1° débil con clase. 2° no se desplazó. 3° se paró pronto. 4° repetitivo. 5° se puso por delante. 6° blando.

Confirmó el saltillense, arraigado en Querétaro, Luis Manuel Pérez "El Canelo", quien abrió plaza y mostró mucha voluntad, pero se vio un tanto fuera de sitio, y desafortunadamente no terminó por acomodarse ante un toro que era débil y fijo; tenía algo que toreársele. Pegó tandas muy cortas cuando le bajaba la mano, el toro se caía. Pinchó y saludó en el tercio.

El padrino veterano jalisciense Humberto Flores dejó a su picador que le diera un par de varas que dejó al toro, prácticamente parado. Ante estas condiciones, Humberto no tuvo opción alguna de destacar. Desafortunadamente para él, se regresó como llegó: sin expectación alguna.

En tercer lugar vimos al tlaxcalteca José Luis Angelino, quien estuvo correcto en banderillas y de muleta tampoco tuvo opción alguna cuando su toro se aplomó. La voluntad fue evidente y parece que puede salir del bache en el que estaba y regresar a su actividad.

El capitalino Christian Ortega ofreció la mejor tarde que ha tenido en La México. Se vio seguro y confiado con un toro que tenía poca transmisión, pero sí mucha nobleza. Estuvo cerca de obtener alguna recompensa pero mató con una entera caída, tardó en descabellar y la gente se enfrió para, simplemente, retirarse entre palmas.

El sobrino de "El Zotoluco", Jorge López, le brindó a su hijo para plantarle cara a un toro que se quedó corto desde un principio, y su labor apenas fue reconocida por el público y hasta logró saludar en el tercio. Lo más recordable fue la pésima actuación de su picador David Léos, quien pegó un puyazo en la penca del rabo. Así están algunos subalternos en esta plaza.

Cerró plaza el hidrocálido Víctor Mora, quien ordenó a su picador Cesar Morales ser breve. También banderilleó, lo que fue agradecido por la mayoría. Víctor empezó discreto y terminó un tanto revolucionado; Mora fue efectivo con el estoque y dio fin a esta infame corrida.

El próximo domingo se anuncia un cartel donde, creemos, se llenará el numerado. El Pana, Morante y Joselito Adame, con toros de Villa Carmela.