Jordan Spieth, el golf a los pies de una nueva estrella

La madurez, el juego y la avanzada calvicie de Spieth parecen indicar que el estadounidense es un hombre mayor

Jordan Spieth en una práctica previo al Abierto Británico
Jordan Spieth en una práctica previo al Abierto Británico (AP)

MADRID, España

El golf asistió en 2015 a la explosión de Jordan Spieth, una joven estrella con un enorme presente y el hombre a batir por todos en un emocionante 2016 que marcará el regreso de los "greens" y los "putts" a los Juegos Olímpicos.

La madurez, el juego y la avanzada calvicie de Spieth parecen indicar que el estadounidense es un hombre mayor. Pero en su carnet de identidad pone que nació en Dallas, Texas, el 27 de julio de 1993. Tiene sólo 22 años y ya luce dos "majors" en su palmarés tras un 2015 que cambiará para siempre su carrera.

Si la salud se lo permite, Spieth no jugará en los próximos años ningún torneo sin ser uno de los grandes favoritos. Sus triunfos en el Masters de Augusta y en el Abierto de Estados Unidos, su cuarta posición en el British Open a un golpe de la cabeza y su segundo lugar en el PGA Championship hablan de un 2015 excepcional.

"Tengo que pensar que se puede mejorar", dijo no obstante el golfista texano. "Hay muchas formas de mejorar y ése tiene que ser mi objetivo. No tendría sentido conformarme con algo que ya he conseguido anteriormente".

Spieth se convirtió en el primer jugador que ganó los dos primeros "majors" del año, Augusta y US Open, desde el estadounidense Tiger Woods en 2002. Además, es tan sólo el sexto golfista de la historia en hacerlo, después de Craig Wood, Ben Hogan (dos veces), Arnold Palmer, Jack Nicklaus y Woods.

"Esos nombres son los más grandes de este deporte. No me considero dentro de ese grupo", señaló Spieth tras su triunfo en el US Open, una victoria que le llenó de confianza: "Ahora me siento muy poderoso".

Y aunque llegaba con una enorme presión a los dos últimos grandes del calendario por la posibilidad de entrar en los libros de historia con un "trébol", reaccionó con serenidad y luchó hasta prácticamente el último hoyo en el British y en el PGA.

Tras el último grande de la temporada, desplazó al norirlandés Rory McIlroy del primer puesto del ranking mundial. Número uno del golf con 22 años, una marca sólo superada por Woods, que lo hizo con 21.

Spieth tendrá en 2016 una temporada llena de retos. Además de los cuatros "majors" están los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, los primeros para golf desde 1904, y la Ryder Cup en Minnesota, donde Estados Unidos buscará su primer título desde 2008.

"Simplemente el hecho de competir en los Juegos, estar en la ceremonia de apertura, dormir en la villa olímpica, conocer a esos increíbles atletas de todo el mundo... Espero poder vivir todo eso en agosto", dijo sobre la cita en Río.

"Ganar una medalla sería como ganar un 'major'", señaló. "Creo que lo vamos a afrontar como un quinto 'major' y lo prepararemos así".

Spieth es una persona diferente al resto de estrellas del golf. Habla despacio con acento sureño, pero sin resultar monótono o aburrido. Es natural, un chico amable, bien educado, nada estridente y que juega muy bien al golf.

Muchos le ven como el próximo Woods, la última gran leyenda del golf, un jugador que sin embargo vivió un 2015 en caída libre. El ganador de 14 "majors", que el 30 de diciembre cumplirá 40 años, está actualmente en el puesto 414 del ranking, exactamente 413 posiciones detrás de su posible sucesor, Jordan Spieth.