Un pase merecido

Tras conseguir el boleto al Mundial, el equipo nacional se prepara superando los obstáculos

Jesús Perales, presidente de la FMVB
Jesús Perales, presidente de la FMVB (Conade)

Ciudad de México

Apesar de no contar con una Liga profesional, ni con una beca del gobierno federal y sin tener un lugar de entrenamiento, los voleibolistas mexicanos dejaron a un lado esos obstáculos y lograron clasificarse al Campeonato Mundial y además estarán presentes en dos etapas de la Liga Mundial.

"Los jugadores se dedican a trabajar y el voleibol representa un hobby y eso hace que perdamos muy jóvenes a los seleccionados, ese valor agregado que no tienen hace que de repente estemos en el clasificatorio con gente muy joven y jugando ante deportistas de 28 a 30 años que por la simple experiencia nos desplazan de acceder a eventos internacionales", declaró el presidente de la Federación Mexicana de Voleibol, Jesús Perales.

La clasificación al Mundial, que se realizará en septiembre en Polonia, tiene mérito ya que menos de la mitad del plantel juega en el extranjero, mientras que el resto representa a sus universidades y los ya graduados el año pasado se incorporaron a la liga semiprofesional en México.

"En este momento sus becas universitarias son sus logros más importantes y el beneficio que puedan recibir, y es buenísima porque es su educación; sin embargo, hace falta un complemento, la Liga profesional que les permita estar trabajando de manera organizada y en la alta competencia y que tengan un beneficio profesional con lo que ellos les gusta hacer y que a nosotros nos sirve como federación", dijo Perales.

La Liga en México comenzó en diciembre del año pasado y terminó en marzo del 2014 y apenas da al jugador un apoyo económico de 5 mil pesos al mes, mientras que en el extranjero los nacionales pueden conseguir sueldos de 2 mil a 3 mil euros.

Incluso hay mexicanos en el extranjero que combinan el deporte con el trabajo, como Carlos Guerra y Gustavo Meyer, quienes juegan en la Liga suiza pero se dan su tiempo para laborar. Además, ambos atletas piden vacaciones en su empresa para cumplir los compromisos con la selección nacional.

"En algún momento me preocupé de que ya iba a salir de la universidad y se terminaría mi tiempo de jugar, hasta pensé en parar, pero afortunadamente el año pasado salió la oferta de jugar en Europa y ahora tengo chance de darle al voleibol otro ratito", señaló Marco Macías.

"Hay muchos jugadores muy buenos, pero llega el momento que tenemos que escoger si nos ponemos a trabajar o seguimos jugando, o si trabajamos medio tiempo y lo combinamos con el deporte, y es complicado, por lo que es necesario que la Liga crezca para que uno se pueda concentrar al 100 por ciento", dijo el jugador que estuvo la temporada pasada en la Liga portuguesa y está en pláticas con un equipo de Rumania.

Los jugadores tendrán como siguiente compromiso la Liga Mundial, que se realizará del 6 al 8 de junio en el Palacio de los Deportes y los jugadores se preparan cómo sea y dónde sea, ya que no tienen un lugar fijo para su preparación.

El conjunto mexicano ha estado entrenando en la Escuela Nacional de Entrenadores Deportivos (ENED), en el Gimnasio Juan de la Barrera, en las instalaciones del IPN y de la UNAM; sin embargo, esto no les quita las ganas de buscar el triunfo en cada partido.

"Los muchachos harán un papel digno, hablar de triunfos no se puede, pero aseguro que tendremos un equipo muy competitivo", señaló Sergio Hernández, entrenador nacional.

"No estamos en desventaja con respecto a otros países en el aspecto físico ni en la técnica, lo único que nos falta es el roce internacional que se requiere, porque tenemos material humano de muy buen nivel", concluyó el estratega.