Jansrud mantiene dominio noruego en supergigante

Jansrud cubrió una pista bastante irregular con un tiempo de 1 minuto y 18.14 segundos, prolongando el dominio de su país en la modalidad. 

Kjetil Jansrud
Kjetil Jansrud (Reuters)

KRASNAYA POLYANA, Rusia

Kjetil Jansrud atrapó el domingo la cuarta medalla olímpica de oro para Noruega en el supergigante del esquí alpino, en el que superó a los estadounidenses Andrew Weibrecht y Bode Miller.

Jansrud cubrió una pista bastante irregular con un tiempo de 1 minuto y 18.14 segundos, prolongando el dominio de su país en la modalidad. Weibrecht fue el 29no esquiador en competir y terminó 30 centésimas del ganador.

"Es absurdo", dijo Jansrud, cuyo país ha ganado cinco de las medallas de oro que se han adjudicado en el supergigante masculino de las olimpiadas de invierno.

Miller y el canadiense Jan Hudec terminaron empatados en el tercer lugar de la cita Sochi. Con 36 años, Miller hizo historia al convertirse en el medallista de esquí alpino más veterano.

También fue la sexta medalla olímpica que consigue Miller, situándose a dos de alcanzar al líder histórico de las pruebas alpinas, el noruego Kjetil Andre Aamodt.

Noruega ejerce una hegemonía indiscutida en esta modalidad que combina la velocidad del descenso con la técnica del slalom. Aamodt fue el campeón de las justas de 2002 y 2006, mientras que Aksel Lund Svindal se consagró en 2010. Este domingo, Svindal figuró séptimo.

En cambio, Jansrud respondió al desafío dentro de unos brillantes juegos en los que ganó el bronce en el descenso y terminó cuarto en la supercombinada.

Jansrud apenas tenía una victoria en el circuito de la Copa del Mundo previa a los Juegos de Sochi, en en un supergigante hace casi dos años.

Miller eclipsó una de los récords de Aamodt, al convertirse en el esquiador de mayor edad en conseguir una medalla. Aamodt tenía 34 años cuando ganó el oro en Turín 2006.

"Es un día muy especial", dijo Miller, plata en el supergigante de Vancouver 2010. "Estoy sumamente contento".

Miller rompió a llorar cuando se abrazó con su esposa Morgan Miller, una jugadora profesional de vóleibol, tras la carrera.

Weibrecht ganó un inesperado bronce en el supergigante hace cuatro años en Vancouver, pero desde entonces se vio marginado de las competencias por lesiones en ambas tobillos y se tuvo que operar ambos hombros. La falta de buenos resultados le costó el patrocinio del equipo nacional.