Hipódromo: Solita ella y su alma

Fabiola hizo ver fácil su alzamiento en la estelar del viernes en el Hipódromo de Las Américas, a tal grado que la única interrogante era cuan aplastante sería su victoria

Solita ella y su alma
Solita ella y su alma (Especial)

Ciudad de México

Acaso más emocionante fue quién se quedó con el segundo, sí, felicidades, Vivi Star. Puedes pasar por tu premio en horarios hábiles. Pero, hablemos de lo importante. De Fabiola. Tal parece que la indicación del entrenador al jockey había sido seguir esa zanahoria imaginaria.

Y bien puede imaginarse alguien a Fausto Gutiérrez, el entrenador de San Jorge, instruyendo a Cerrud: "no tengas piedad". Y a fe que eso es precisamente lo que hizo Fabiola.

Se encaramó en punta desde el primer instante de la salida y jamás pidió permiso para plantar los colores rojiblancos de la cuadra en la cima y de ahí arrastrar a los demás a una fatigosa victoria que muy bien sabe a afrenta para las otras ellas.

Hela pues allí, parece un resumen un tanto aburrido: seis segundos, Fabiola en punta; primer cuarto de milla, Fabiola en punta; entra a la curva, Fabiola en punta, sale de la curva: Fabiola en punta y sí, ya adivinó qué sigue.

Las demás parecían deslumbradas y no alcanzaban a entender lo mal que estaban siendo aplastadas, borradas, aniquiladas y todas las adas que quiera poner aquí. Incluso Barbaria, la una vez anunciada heredera de Vivian Record, parecía tan pasmada en su quehacer que en su amnesia parecía recorrer el terreno, pero hacia atrás.

Es el comienzo de la recta final, el momento en que se puede imaginar al auriga Cerrud recordando las palabras de su sensei Gutiérrez: "no tengas piedad". Y luego de encogerse de hombros, el jinete comienza a mover el fuete con mano derecha.

Adiós se escribe con polvo. Va y aumenta la intensidad del tranco, Fabiola tiene su tarde soñada, casi tardó un año en demostrar su poder, pero demuestra que está lista para los pesos pesados de Sotelo, y que llegada la hora intentará alcanzar esa zanahoria invisible, otra vez.

Hasta el décimo quinto intento

En tal forma, Fabiola, la colorada de Cuadra San Jorge venció a sus rivales en la estelar de la función de viernes en el Hipódromo de Las Américas. Montada por Edwin Cerrud, recorrió los seis furlones de distancia (1207.01 metros) en tiempo final de un minuto, 14 segundos, cuatro quintos en esta prueba para tresañeras o mayores.

Fabiola sumó la segunda consecutiva y parece estar comenzando una racha. El de hoy es su cuarto a primero y la primera con Cerrud en el sillín luego de tener a siete distintos jinetes en las pasadas ocho, además de ser su victoria más aplastante de 2013, en la décimo quinta salida de esta yegua criada en México.

El segundo lugar quedó en manos de Vivi Star y el tercero en las de Yaguara.