Ana Lilia Durán, plata forjada en las calles

La halterista mexicana presume ser el orgullo de su natal Baja California al haber conseguido la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de la Juventud en Nanjing, para ello tuvo que dejar la vagancia y las malas costumbres


Ana Lilia Durán se colgó la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de la Juventud
Ana Lilia Durán se colgó la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de la Juventud (Twitter CONADE)

Ciudad de México

Con apenas 17 años, Ana Lilia Durán es catalogada una de las atletas juveniles más fuertes de México. A su corta edad es capaz de alzar hasta 102 kilos y esa capacidad quedó mostrada hoy tras colgarse la presea plateada en la prueba de -63 kg. dentro de los Juegos Olímpicos de la Juventud celebrados en Nanjing, China.

Sin embargo, dicho logro forma parte de un complicado proceso del cual la bajacaliforniana tuvo que sobreponerse y donde se vio obligada a dejar la “vagancia” y el futbol, otro de sus gustos, para enfocarse de lleno en la halterofilia, disciplina en la que ha brillado.

“La verdad, me la pasaba de vaga, andaba en todas partes, siempre jugando con mis hermanas; era la que siempre jugaba en la portería, me colgaba, era la más fuerte, me la pasaba como changa colgada en los árboles”, describió la pesista en una entrevista.

‘Lili’, como es conocida entre sus amigos y familiares, relata que fue su hermana Citlalli quien la acercó al arte de la halterofilia al invitarle al gimnasio y probar suerte cargando pesas.

Reconoce, además, que en casa se la pasaba frente al televisor sin hacer nada, por ello es más meritorio el ser hoy una de las mejores del mundo en su disciplina.

“Estaba en casa echada en un sillón frente al televisor, sin hacer nada, comiendo papitas, sodas, viendo tele. Me gustan las caricaturas. Ahora no me dejan tomar sodas, sólo me dejan comer papitas, me gustan las fritangas”, admitió.

Como admiración, Durán Ayón siempre ha tenido a la fallecida campeona olímpica en Sydney, Soraya Jiménez, recordada por ser la primera mujer en darle un oro olímpico a México.

La pesista cumplió su palabra al afirmar que entre sus objetivos en China se encontraba conquistar una medalla pese a la fuerte competencia que ahí encontraría, principalmente con la hoy medallista de oro, Sara Ahmed, de Egipto.

“Mi objetivo es ganar una medalla en los Olímpicos (en China), mejorar mis marcas y ser de las mejores en 63 kilos, tengo una competencia fuerte con una egipcia, pero todo se puede”, dijo antes de viajar a la justa juvenil.

Hoy, Ana Lilia es el orgullo de la localidad Guadalupe Victoria, en Mexicali, un poblado acostumbrado a celebrar los logros que el beisbol le ha otorgado y que, hoy en su figura, han encontrado un motivo diferente e igualmente importante para celebrar.

“El pueblo entero está festejando a ´Lily´, donde vayamos en el pueblo nos dicen: ´Profe, felicidades´, en las tiendas, en los puestos de comida, en la calle, todo mundo comenta el éxito de ´Lily´, están orgullosos”, comentó Armando Figueredo, entrenador de halterofilia en Baja California.