Spieth reescribe los libros de récords

El estadounidense Jordan Spieth completó hoy un torneo casi perfecto para ganar el Masters de Augusta con 21 años y confirmarse como la gran sensación del golf mundial

Jordan Spieth en Augusta
Jordan Spieth en Augusta (Reuters)

AUGUSTA, Estados Unidos

Spieth se quedó a un golpe de batir el récord del Masters, pero con su tarjeta de 270, 18 golpes bajo par, igualó el mejor resultado. En los días previos había batido las marcas tras 36 y 54 hoyos y con 21 años y ocho meses es el segundo jugador más joven en ser campeón del primer "major". Sólo fue más precoz Tiger Woods en 1997, cuando se impuso con 21 años y tres meses.

Spieth es además uno de los cinco jugadores en liderar desde el principio y hasta el final y estableció un nuevo récord con 28 birdies.

"Ha sido muy tenso, pensaba que iba a ser más fácil que ayer, pero no, apenas pude dormir esta noche", dijo Spieth al conquistar su primer "major".

"Ha sido la semana más increíble de mi vida, es un sueño hecho realidad, lo más grande que se puede conseguir en nuestro deporte", dijo antes de recibir la chaqueta verde de campeón de manos de Bubba Watson, ganador el año pasado por delante de Spieth, que en su debut ya había sido segundo.

"Estoy aún un poco en shock", dijo el estadounidense, que sólo se dio cuenta del triunfo al abrazarse a su familia en el último hoyo.

"Quiero ser como Bubba y ganar dos Masters", señaló sobre sus metas futuras sentado junto a Watson, bicampeón del Masters. "Será un gran peso sobre mis hombros, pero me ilusiona defender el título el proximo año, espero estar listo", agregó.

Spieth defendió hoy con sangre fría los cinco golpes de ventaja con los que comenzó la última jornada respecto al inglés Justin Rose, segundo finalmente a cuatro golpes, igualado con el estadounidense Phil Mickelson.

Rose, campeón del US Open 2013 y que hoy jugó junto a Spieth, llegó a acercarse a tres golpes, pero el líder nunca le permitió creer más en el triunfo.

"Catorce bajo par normalmente sería un buen resultado", lamentó Rose, que se rindió a la actuación de Spieth, el primer jugador de la historia en haber marcado hasta un 19 bajo el par.

Mickelson, campeón tres veces en Augusta, terminó satisfecho. "Creo que jugué un buen golf, pero Jordan estuvo extraordinario. Es un jugador tremendo y una persona fantástica también. Es difícil que no te caiga bien", afirmó el veterano de 43 años.

"A comienzos de semana habría firmado 14 bajo par y habría pensado que ganaba, pero me superó. Dieciocho bajo par es increíble, (Spieth) jugó un golf increíble", lo elogió Mickelson, al que sólo le falta el US Open en junio para completar el Grand Slam, los cuatro "majors".

El norirlandés Rory McIlroy, número uno del mundo, fue cuarto a seis golpes de Spieth, por lo que deberá esperar un año más para hacer lo que busca también Mickelson: ganar el único "major" que le queda y completar el Grand Slam.

"Estoy feliz por cómo terminé, pero tras 27 hoyos tenía mucho por hacer, eso es lo que realmente me costó", dijo McIlroy, satisfecho con sus dos últimos recorridos.

El estadounidense Tiger Woods, ex número uno del mundo y cuatro veces campeón en Augusta, acabó con cinco bajo par en su regreso al circuito tras dos meses fuera para recuperar su juego.

"Considerando dónde estaba en Torrey (Pines) y Phoenix (a comienzo de año) y que hice un cambio completo de swing estoy bastante orgulloso de lo que he hecho", dijo Woods, que no gana un "major" desde 2008 pero que dio muestras de recuperación.

"Es muy bonito que el juego corto vuelva a ser mi arma. He trabajado mucho para llegar a ese punto. Es mi primer torneo desde mi regreso, que sea en un 'major' y haberme dado una oportunidad hace que me sienta bien", agregó tras firmar hoy una tarjeta discreta de 73 golpes.

Igualado con él, a 13 golpes del campeón, terminó el español Sergio García. El argentino Ángel Cabrera finalizó con dos bajo el par, a 16 de la cabeza.