El mensaje que le valió una medalla al "Duva"

En su regreso a Guadalajara, el clavadista recordó que un mensaje de su padre fue lo que lo hizo subir al podio en Río. 

Con dos medallas olímpicas de plata entre su palmarés, Germán se convirtió en el mejor atleta jalisciense de todos los tiempos.
Con dos medallas olímpicas de plata entre su palmarés, Germán se convirtió en el mejor atleta jalisciense de todos los tiempos. (Nacho Reyes)

Guadalajara

Los pequeños detalles hacen una gran diferencia, eso lo sabe Germán Sánchez. Luego de su arribo a Guadalajara, el clavadista recordó que un mensaje de su padre fue lo que lo hizo subir al podio en Río a pesar de que una lesión en el hombro lo aquejó durante su competencia. 

“Mi papá me envió un mensaje en donde me contaba la historia de un niño, un niño que quería ser clavadista sin saber que había Juegos Olímpicos o competencias, él sólo se quería aventar. El niño de esa historia soy yo y con ese mensaje mi papá me recordó que yo disfrutaba saltar. 

“Fueron días difíciles, pero nunca sentí tristeza. Muy poca gente sabe lo que batallé para los sincronizados. También hubo un pastor que trabaja con puros atletas y que estuvo conmigo, mi familia y mis verdaderos amigos fueron los que me dieron para arriba”. 

La competencia de Germán en Río fue en ascenso. Con molestias en su hombro derecho debido a un malestar crónico, el clavadista no pudo subir al podio de los 10 metros sincronizados junto con Iván García, pero la mayor sorpresa vendría en los días siguientes. 

Ya en individual, el desempeño del jalisciense tampoco fue el mejor en las rondas preliminares y en las semifinales, ya que se clasificó en el noveno puesto a la lucha por las medallas. Sólo unas horas después de librar las semifinales, el “Duva” lució renovado, dio la competencia de su vida y se consagró como el segundo mejor clavadista del orbe. 

Con dos medallas olímpicas de plata entre su palmarés (una en sincronizados y otra en individual), Germán se convirtió en el mejor atleta jalisciense de todos los tiempos. Con todo y su presea colgando del cuello, el “Duva” aseguró que debe seguir trabajando si quiere permanecer entre la élite mundial. 

“El 20 de agosto fui el segundo mejor, si el día de mañana hubiera otra competencia no sé si sería el segundo o el último. Simplemente en esa competencia tuve un excelente día que me hizo merecedor a este trofeo”. 

Da mérito al “Pollo”

Sabedor de que su compañero Iván García no tuvo la mejor de sus competencias en estos Juegos Olímpicos, Germán Sánchez reconoció el talento del “Pollo” e incluso aseguró que gran parte de su medalla se la debe al conocimiento que ha adquirido por entrenar con él. 

“A Iván lo vi un poco frustrado en su competencia porque no salieron las cosas como él quería, pero yo siempre se lo repito, es el mejor. Es uno de los mejores del mundo y lo ha demostrado competencia tras competencia. Ese día quizá no fue el suyo, pero yo sabía que si quería acercarme a los primeros sitios tenía que pelearle a Iván García, él fue quien me jalaba, yo sabía que tenía que pelear como cuando entrenábamos aquí. 

“Él fue quien me enseñó a hacer mi último clavado, el que todos me dicen que me salió muy bien. Él fue el segundo del mundo en utilizarlo en competencia y me pasó los consejos para hacerlo. Crecí con él”. 

El salto con el que Germán amarró el segundo lugar de la plataforma 10 metros individual, fue el de dos y media vueltas al frente con tres giros, clavado que Iván García le ayudó a perfeccionar y que a la postre le dio una plata olímpica. 

GPE