Gabo amaba los toros

Además de ser un fiel seguidor del futbol, García Márquez tenía peculiar gusto por la Fiesta Brava, y fue visto en varias plazas del país y del mundo.

José Manuel Espinosa, colaborador de La Afición, con Gabriel García Márquez
José Manuel Espinosa, colaborador de La Afición, con Gabriel García Márquez (José Manuel Espinosa)

Ciudad de México

Es conocida la forma en que Gabriel García Márquez se rindió ante el futbol, su cuento “El juramento” da cuenta del nacimiento de ese affair. Pero al inolvidable Gabo también le fascinaba la Fiesta Brava. Era quizá esa forma tan recalcitrante y desnuda en que el hombre se enfrenta a la bestia; la remembranza de algún pasaje mitológico que lo haya cimbrado, o las simbologías que recordara en algún cuadro de Picasso, pero lo cierto es que el ilustre hijo de Aracataca, Colombia, disfrutaba cada pase del capote y se sentía en los hombros, como el torero, cuando dejaba el coso.

“Gabriel García Márquez amaba la fiesta taurina”, dijo José Manuel Espinosa, apoderado y empresario taurino y colaborador de Milenio que tuvo la fortuna de conocer al inmortal de la literatura hispanohablante. “Y la fiesta lo amaba a él”.

Era esa actitud, el disfrute de cada instante lo que parecía asombrarle a José Manuel.

“Era un hombre que le gustaba todo”, dice Espinosa, pero se da tiempo para enfatizar: “Pero, ah cómo le gustaban los toros, quería mucho los toros”.  Al respecto una anécdota que rescata el reportero Miguel Ángel García en 2009. Luego de una corrida de El Zotoluco en Guadalajara, con un ambiente inmejorable, los mariachis en el fondo y de pronto, de la nada, la aparición del mítico autor de Cien Años de Soledad.

Es como lo que relata Espinosa Flores, “todos los que están cerca de la fiesta de los toros lo querían, sabían que era su pasión y lo querían y respetaban”.

En esa historia, el entonces empresario taurino departía con su equipo de trabajo, personas importantes en la industria del toreo, cuando de pronto se unió al convivio nada menos que el matador Zotoluco. Pausa para que el reportero y otros espectadores recobraran el aliento y miraran asombrados hacia ese extraño comité.

Pero la sorpresa más grande estaba por llegar. Como salido de la misma tierra, con la enigmática estampa de alguno de sus personajes literarios apareció Gabo, llevando de la mano al amor de su vida, su amantísima esposa Mercedes Barcha.

“Se nos fue un gran humano”, nos cuenta con resignación Espinosa. “Además de los Toros, le gustaba la bohemia y le encantaba cantar, y si era con mariachi, tanto mejor”, finalizó Espinosa.   

Márquez y los toros en un poema

Joaquín Sabina escribió en 2008 un poema llamado: Por si no lo sabían. En él, el cantautor y poeta español menciona como su pasión por los toros es compartida por diversos artistas, escritores, compositores y diversos personajes, y entre ellos estaba Gabriel García Márquez. Aquí el escrito.

A Francisco de Goya le gustaban los toros,

a Rafael Alberti le gustaban los toros,

a Pablo Picasso le gustaban los toros,

a Agustín Lara le gustaban los toros,

a Ernest Hemingway le gustaban los toros,

a la bella Ava Gardner le gustaban los toros,

al orondo Orson Welles le gustaban los toros,

a José Bergamín le gustaban los toros,

a Gerardo Diego le gustaban los toros,

a María Félix le gustaban los toros,

a Ignacio Zuloaga le gustaban los toros,

a García Lorca le gustaban los toros,

al Miguel Hernández le gustaban los toros,

a Ortega y Gasset le gustaban los toros,

a Indalecio Prieto le gustaban los toros y a mi abuelo también.

A Bryce Echenique le gustan los toros,

a Miquel Barceló le gustan los toros,

a Joan Manuel Serrat le gustan los toros,

a Mario Vargas Llosa le gustan los toros,

a Caballero Bonald le gustan los toros,

a Enrique Morente le gustan los toros,

a Albert Boadella le gustan los toros,

a Almudena Grandes le gustan los toros,

a Felipe Benítez le gustan los toros,

a Francisco Brines le gustan los toros,

a Carlos Marzal le gustan los toros,

a Sánchez Dragó le gustan los toros,

a Luis Eduardo Aute le gustan los toros,

al Gabo García Márquez le gustan los toros,

a Caco Senante le gustan los toros,

a Raúl González le gustan los toros,

a Rosa Aguilar le gustan los toros,

al japonés del siete le gustan los toros,

al defensor del pueblo le gustan los toros

y a mí también.