Encienden en Teotihuacán antorcha de Panamericanos

Durante 41 días la antorcha recorrerá 130 comunidades canadienses y el 10 de julio llegará al pebetero del estadio en el que se realizará la ceremonia de apertura de los Juegos Panamericanos.

Teotihuacán

Como lo marca la historia deportiva de América, con la ceremonia ritual del encendido del Fuego Nuevo en la zona arqueológica de Teotihuacán, inicia el camino a la segunda justa del ciclo olímpico rumbo a Río de Janeiro 2016.

Los Juegos Panamericanos son la segunda parada del ciclo olímpico. Hace apenas seis meses, con motivo de los Juegos Centroamericanos y de Caribe Veracruz 2014, este sitio se vistió de gala para comenzar la fiesta deportiva de la zona mesoamericana y ahora recobra su memoria para repetir la escena.

Sobre la imponente Calzada de los Muertos, flanqueada por la Pirámide de La Luna y el Templo de Quetzalcóatl, se siente la armonía que inunda el cuerpo y el humo de la ceremonia se conjuga con el deseo de trascender. El deporte es el medio y el arma cada una de las voluntades de los atletas.

A lo largo de los casi cuatro kilómetros, se asoman imponentes los palacios, templos y construcciones que enmarcan el espacio para el ritual del Fuego Nuevo.

Por eso este lunes, en medio de estos rituales ancestrales, en donde según la mitología fue elegida por los dioses para crear el centro del universo, la llama comenzó a arder para que durante 41 días recorra 130 comunidades canadienses.

La flama llegará el 10 de julio al Pebetero del estadio panamericano para la ceremonia de apertura de los Juegos Panamericanos Toronto 2015.

El gobernador del Estado de México, Eruviel Ávila Villegas, así como los presidentes de la Organización Deportiva Panamericana (Odepa), el uruguayo Julio Maglione, y del Comité Olímpico Mexicano (COM), Carlos Padilla, fueron testigos del inicio de la justa atlética.

Además acudió Olegario Vázquez Raña, miembro del Comité Olímpico Mexicano y el medallista olímpico de México 68 y diputado de la Comisión y Deporte, Felipe Muñoz.

El mandatario mexiquense destacó la importancia de que sea México en donde se inicie la esperanza para miles de atletas de América en busca de la gloria.

Refirió que la justa continental hermana a los pueblos del continente americano y además es un orgullo para México que sea en Teotihuacán en donde inicie este ejemplo de unidad y hermandad.

Por su parte, el presidente del COM, Carlos Padilla, refirió que el símbolo de este ritual ancestral que marca el camino hacia la segunda justa deportiva rumbo a los Juegos Olímpicos de Río 2016.

Indicó que los atletas de América deben sentirse grandes, porque el olimpismo es formador de un corazón y trascendencia de lo que representa Teotihuacán para esta zona del mundo.

De igual manera, David Robert Petterson, presidente del Comité Organizador de los Juegos Panamericanos Toronto 2015, expresó su gratitud por que sea en este lugar emblemático de la cultura mesoamericana en donde inicie el camino a la fiesta deportiva de América.

Luego, el paso a la ceremonia del inicio del Fuego Nuevo, de aquel elemento cargado de luz y esperanza. De ese espíritu de garra y coraje como aquellos dioses que pelearon por su hazaña.

La flama panamericana fue entregada por las autoridades estatales y municipales a Olegario Vázquez, miembro del COI, quien a su vez la pasó al gobernador del Estado de México, Eruviel Ávila, luego al presidente de Odepa, Julio Maglione, quien la otorgó a Carlos Padilla del COM.

Padilla Becerra fue quien entregó la llama a David Robert Petterson, del comité organizador. El primer atleta relevista fue Jesús Omar Pastrán Díaz.