Estocada que valió la oreja

Jerónimo fue el triunfador gracias a la espada; Leandro Marcos confirmó sin fortuna, mientras Mario Aguilar falló en el momento del estoque

Jerónimo
Jerónimo (Roberto Aguilar)

CIUDAD DE MÉXICO

Corrida número 12 de la Temporada Grande de la Monumental México. Escasa entrada en agradable tarde invernal sin viento. Descastado ganado potosino: aco, chico y con pitones, destacando los tres primeros criados por Doña Laura de Villasante.

Confirmó alternativa el vallisoletano Leandro Marcos, quien demostró que conoce la lidia y tiene buenas maneras para desarrollar el toreo, sin embargo tuvo algunas algunas dudas e inconsistencias

En su primero realizó una aseada faena pinchando varias veces hasta recibir un aviso. Mató de entera contraria y se retiró en silencio. Se salvó de un serio percance en el segundo al ser arrollado por toro en la suerte de varas. Con el quinto, Leandro se enfrentó a un animal soso que se quedaba corto. Alargó en demasía su faena.

Mató de entera tendida hasta escuchar un aviso. Se retiró en silencio. Regaló un sobrero que era el toro con más cara y pitones, el astado se rajó y él solo demostró voluntad. Abandonó la plaza escuchando algunos aplausos. Quien tuvo más suerte fue el capitalino adoptado por Puebla y
Tlaxcala, Jerónimo de Arellano.

Con su primero se vio pulcro y original de capote. Con la muleta se mostró solvente y artista ante las condiciones de debilidad de su enemigo. Mató de entera en todo lo alto que partió en dos al toro. Cortó una oreja que paseó entre el clamor popular. Su segundo, un bicho quedado sin
raza.

Mató de pinchazo y media trasera efectiva. Se retiró en silencio. Saludó en el tercio su banderillero Cristhian Sánchez por dos estupendos pares.

El hidrocálido Mario Aguilar dejó ir la tarde que tanto necesita en su carrera, lo que le pone las cosas más cuesta arriba de lo que las tiene. En su primero, un chivo con pitones, toreó muy a su gusto y estilo. Con la capa pegó un buen quite por navarras y de muleta se vio solvente y artista
toreando con soltura y poderío.

Desafortunadamente mató de entera caída, escuchó un aviso y solo le alcanzó para saludar en los medios. Con el sexto, Aguilar lidió a un soso sin casta que no le permitió triunfo alguno. Se retiró entre tibias palmas.

Para el próximo domingo se espera más público con un cartel más rematado con Arturo Macías, Fabián Barba y El Capea con ganado tapatío de La Punta.