Suspenden novillada por tormenta

La cartelera se canceló cuando se encontraba en el ruedo Luis Miguel Cuéllar, ya que la llovizna se hizo presente en la Plaza de Toros México

Édgar Badillo, torero
Édgar Badillo, torero (Daniela Magdaleno)

CIUDAD DE MÉXICO

Séptima novillada que inició con una agradable tarde nublada terminado en tormenta. Escasa entrada muy probablemente a raíz de las lluvia que afectan la Ciudad y la discontinuidad en la conformación de los carteles.

La Empresa anunció una tercia conformada por el zacatecano Édgar Badillo, el hidrocálido triunfador Diego Emilio y el capitalino Luis Miguel Cuéllar con novillos de San Antonio de Triana,  propiedad de los sucesores de Don Manuel Ibarguengoitia, suegro del gran ídolo Manolo Martínez. Los cuales dieron el siguiente juego:  1° tan débil como noble, 2° con raza y 3° con motor que requería más mando.

Con el que abrió plaza Édgar Palacios se las vio ante un novillo muy débil y soso ni las moscas pudo espantarle. Se le vio solamente voluntad con banderillas. Estuvo más pendiente del público que del novillo. Mató de varios pinchazos y media estocada para retirarse en silencio.

El hidrocálido Diego Emilio toreo a gusto con el capote. De muleta ante un novillo que había que ofrecerle mucha tela; se vio seguro y con poder aunque el toro le exigía más. Es un una sólida esperanza que le da pausas a su toreo, tiene la posibilidad de caminar es este difícil mundo del toreo. Mató certero y saludó en el tercio con mucha fuerza.

El capitalino Luis Miguel Cuéllar se presentó con una figura un poco excedida de peso que le impidió verse hábil en las suertes taurinas que desarrolló. Le costó trabajo dejar los pies quietos al final de los muletazos y posteriormente se le puso aún mas cuesta arriba la tarde pues se desató un fuerte temporal que su muleta se izaba como bandera y la gente desalojaba la plaza en autentica estampida. Mató de entera muy tendía recibiendo más agua que aplausos

Desde este momento los aficionados sentimos que no hubo mucha voluntad de parte de nadie para reanudar la novillada y nos quedamos mojados y desilusionados.

Ya habrá otra oportunidad para ver a Diego Emilio, quien fue el más destacado y merece ser repetido esta misma temporada pues tiene muchos argumentos que desarrollar. Los toreros se hacen toreando.