Éder Sánchez, regreso al Mundial después de tres años para olvidar

El marchista se convirtió en 2009 en la gran esperanza de la marcha mexicana para remontar el vuelo, pero su carrera no evolucionó como estaba previsto

Éder Sánchez
Éder Sánchez (Conade)

PEKÍN, China

Seis años han pasado desde que Eder Sánchez diera a México su última medalla mundial de marcha, en Berlín-2009: el andarín afronta ahora su regreso a un Mundial en Pekín-2015, donde compite el domingo en los 20 kilómetros, para pasar la página de tres años de pesadilla.

Éder Sánchez se convirtió ante la Puerta de Brandenburgo de la capital alemana en aquel 2009 en la gran esperanza de la marcha mexicana para remontar el vuelo, pero su carrera no evolucionó como estaba previsto y sufrió un duro golpe con la muerte de Víctor Sánchez, padre y entrenador del joven atleta.

A la gran pérdida personal y profesional se unieron problemas con las lesiones, que hicieron que no se clasificara para el Mundial de Moscú-2013 y que fuera desapareciendo poco a poco del lugar protagonista que se había ganado con sus competiciones de juventud.

El de Pekín es el quinto Mundial para Eder Sánchez, que debutó en Helsinki-2005, ya con un octavo lugar, que convirtió en cuarto en Osaka-2007, como preludio de su tercer puesto en Berlín-2009, cuando tenía 22 años.

En la ciudad japonesa incluso fue bronce unas horas por la descalificación del español Paquillo Fernández, pero la IAAF acabaría devolviendo la plata al andaluz y al mexicano al cuarto lugar.

Entre medias de sus primeras experiencias mundialistas, Eder Sánchez debutó en los Juegos Olímpicos en Pekín-2008, pero allí decepcionó con un decimoquinto lugar, mermado por un problema estomacal.

"Tuve una gastroenteritis, algo tipo gastritis. Fue algo muy fuerte. No pude tomar el agua muy bien. Empecé a decaer, me empecé a acalambrar por el calor y el agua".

- Padre y entrenador -

En el Mundial de Daegu-2011 partía entre los principales favoritos y como candidato a todo, pero tuvo que conformarse con otro decimoquinto puesto, aunque en esa ocasión sin problema médico.

Mejoró en los Juegos Olímpicos de Londres, con un sexto lugar que le valió un diploma olímpico, que no dudó en dedicar a su padre, fallecido unos meses antes.

"Se lo dedico a él, claro. Retomar el camino sin él fue muy difícil, pero aquí estoy", dijo entonces.

Pero su carrera se estancó entonces, lastrada por problemas físicos. No consiguió estar en el Mundial de Moscú-2013, donde la marcha mexicana tuvo un papel muy discreto, pero en este 2015 ha podido regresar a las grandes competiciones.

En julio participó en los Juegos Panamericanos de Toronto-2015, donde acabó en séptimo puesto, y ahora trata de dejar alto el honor de la marcha mexicana en Pekín-2015, aunque la misión se presenta difícil.

En los 20 kilómetros marcha del domingo estará acompañado por dos compatriotas, Horacio Nava y Julio César Salazar.

Antes del Mundial, Eder Sánchez tiene una mejor marca de la temporada discreta, de 1 hora, 21 minutos y 58 segundos, que le ubica 51º en el ránking de lo que va de año.

Muy lejos de su mejor marca personal (1h18:34), que corrió en 2008 en Rusia y que nunca después pudo superar.

La segunda oportunidad que le brinda su carrera, en la parte decisivo en el ciclo olímpico hacia Rio-2016, determinará si las cualidades del prometedor Eder Sánchez se confirman o no en una etapa más madura de su carrera.