Disturbios en parque Olímpico de Río de Janeiro

Este lunes se presentaron disurbios entre trabajadores y personas de seguridad en las instalaciones para los Juegos Olímpicos de Río 2016; el COI buscará que no se pierda tiempo en la organización y entregar a tiempo las instalaciones

Sede de los Juegos Olímpicos de Río
Sede de los Juegos Olímpicos de Río (Reuters)

RIO DE JANEIRO, Brasil

Trabajadores de la construcción en huelga y personal de seguridad protagonizaron enfrentamientos este lunes en el Parque Olímpico, donde se encuentran la mayoría de las instalaciones para los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro del 2016.

Rio Mais, el consorcio que construye las obras, confirmó que se escucharon algunos disparos, pero no se informó de heridos.

La paralización de tareas por parte de unos 2.000 obreros comenzó el jueves pasado y no está claro cuándo se reanudarán las obras, según Río Mais.

"Nos preocupa el tiempo que estamos perdiendo", declaró Mario Andrada, portavoz del comité organizador de los juegos de Río. "Al margen de eso, ya estábamos atrasados. Vamos a tener que apurar el paso para recuperar el tiempo perdido".

Andrada dijo que no sabía nada de los disparos.

"Los tiros y la violencia son algo que nos preocupa", expresó. "Pero en este momento no sabemos de dónde vinieron".

La disputa laboral gira en torno a qué sindicato representa a los trabajadores, lo que afecta los beneficios y las condiciones de trabajo.

La huelga y los disturbios se producen en momentos en que la junta directiva del Comité Olímpico Internacional se apresta a reunirse en Turquía para analizar la marcha de los preparativos y en medio de fuerte inquietud por las demoras en las obras.

El presidente del COI Thomas Bach convocó a la junta coincidiendo con un encuentro de la Asociación de Federaciones Internacionales de las Olimpiadas de Verano, cuyos líderes están muy preocupados por el estado de cosas en Río.

Bach ha dicho varias veces que Río "no puede perder un día".

La inquietud aumenta a la luz de lo sucedido con la Copa Mundial de Brasil, que registró numerosas demoras y muchas obras de infraestructura que no se terminarán a tiempo o que directamente fueron descartadas por distintos problemas.

Dirigentes olímpicos comparan lo que está sucediendo en Río con lo acontecido en los Juegos de Atenas del 2004. Las demoras en esa ocasión fueron tan graves que el presidente del COI de entonces Juan Antonio Samaranch le mostró una "tarjeta amarilla" a los organizadores.

El COI no ha hecho lo mismo con Río, pero la alarma es evidente.

Los plazos son tan justos que algunas federaciones temen que las obras para sus competencias no se completen a tiempo.

Tan solo la semana pasada renunció el enlace de la municipalidad de Río con los organizadores de los juegos, comenzó la huelga de obreros de la construcción y soldados irrumpieron en una favela para tratar de mejorar las condiciones de seguridad con miras a la Copa Mundial.

Los líderes del COI se muestran particularmente preocupados con el complejo Deodoro, al norte de Río y que es la segunda concentración de instalaciones más grande de los juegos.

Los trabajos en el campo de golf están retrasados y el presidente de la federación internacional de ese deporte Peter Dawson declaró la semana pasada que temía que no se pueda realizar el torneo olímpico.

La contaminación de la Bahía de Guanabara es tal que podrían peligrar las pruebas náuticas.