Diálogo con ‘Navegante’

El torero español, José Tomás, narra en su libro: 'Diálogo con Navegante', el día en que estuvo a punto de perder la vida en la plaza de toros de Aguascalientes, México. El toro ‘Navegante’ le hirió gravemente 


Cornada de 'Navegante' a José Tomás en la Feria de Aguascalientes 2010
Cornada de 'Navegante' a José Tomás en la Feria de Aguascalientes 2010 (sevillatoro.blogspot.com)

Ciudad de México

Unos días después de despertar de la cornada de Aguascalientes empecé a recibir la visita de ‘Navegante’, el toro que me la dio. Al principio, la verdad, no me hizo mucha gracia. Pero con el paso de las semanas olvidé el rencor, agarré confianza con él, empezamos a conversar y nos llegamos a hacer colegas; al fin y al cabo, me di cuenta de que aquella cornada, más allá de enemistarnos, nos había unido para siempre.

En una de esas conversaciones le pregunté:

-          ¿Por qué te volviste de aquella manera tan inesperada?

-          Te tocaba pagar otra vez por todo lo que te estábamos dando los toros. Para empezar, con nuestras embestidas le encuentras sentido a tu existencia. Estando ahí frente a nosotros, en el ruedo, te sientes más vivo; te puedes expresar toreándonos y juntos llegar al arte. Generas ilusión en la gente que acude a verte a la plaza, emoción cuando te acoplas con nuestras embestidas, te dan premios como este Paquiro. Todo tiene un precio y como bien sabéis los toreros, nosotros cobramos cada cierto tiempo. Me tocó a mí el marrón de cobrarte a ti y aunque en mi instinto va el ataque, me costó un poco el hacerlo. La verdad, sabemos que si no fuera por vosotros, los toreros, y porque existe la tauromaquia nuestra especie no sobreviviría. Además, iba contra mi imagen de toro para las figuras. Ya sabes lo que dicen algunos de nosotros, que somos cómodos e inofensivos.

No veas lo que me entra por el cuerpo cada vez que les escucho hablar así. Pero en la plaza no se puede fingir, en la plaza todo es verdad - me dijo él.  

-          Tienes razón, ‘Navegante’ – le contesté -.

Tengo asumido por mi educación taurina que os tengo que pagar un tributo. Y cuando llega, lo vivo con normalidad, incluso en esta ocasión, así ha sido. En esos momentos en los que no estaba claro el futuro de la pierna lo único que podía era agradeceros todo lo que me habíais dado. Eso sí, iba a poner todo lo que estaba en mi manos- lo demás estaba en las de los doctores, como lo estuvo en el momento de la cornada- para poder recuperarme y volver sentiros cerca. Fue un camino largo, muy largo e intenso, muy intenso. De mucha incertidumbre que me hizo crecer como persona, que me hizo crecer como torero. Porque tuve que profundizar en las formas, y como dijo Hegel << en arte la forma es el fondo >>. Fue más hermoso que nunca reencontrarme con las sensaciones de siempre, coger una muleta, torear de salón, hacer un tentadero, ponerme el traje de luces, llegar a una plaza de toros, y liarme el capote de paseo para volver a pisar el terreno de la libertad. La libertad que se siente en el ruedo poniendo la vida en juego, aunque, eso sí, a cambio de más vida todavía, la que nos regaláis con la posibilidad de templar vuestras embestidas despacito, muy despacito.

Perdónenme ustedes el atrevimiento, pero con esto que trajo Walt Disney de ponerle voz a los animales –hoy en día todos hablan-, se me ocurrió esta otra manera de agradecer y compartir este premio con ese animal llamado toro bravo. Ese animal que me quiso quitar la vida en Aguascalientes, es el que me ayuda a vivir la vida más plena que conozco. Y después de ese percance, lo tengo más claro todavía: vivir sin torear no es vivir.

Quiero agradecer y compartir el premio con los doctores que me han atendido en el proceso de recuperación, y en especial a Rogelio, por estar este tiempo a mi lado. También, por supuesto, a todas las personas que me han apoyado y comprendido en los momentos más difíciles. Dar las gracias a los miembros del jurado por otorgármelo y decir que la dotación económica del mismo, una vez más, irá destinada a la cuenta de la Fundación José Tomás, fundación que entre sus fines tiene el de ayudar a los sectores más desfavorecidos de la sociedad. En estos momentos difíciles que vive el país, hemos pensado que debemos ayudar todos. Una de las cosas más básicas, una de las necesidades primarias del ser humano, es la comida; por ello vamos a donar este permiso a dos comedores sociales: los comedores Ave María y Santiago Masarnau.

Nada más, felicitar como atlético a toda la afición por este título, cuarta copa de Europa, que hemos conseguido. Buenas noches a todos.