Deportistas judíos superan el Berlín de Hitler en Juegos Macabeos

Esta es la primera vez que Alemania alberga esta competición en los 86 años de historia de los Juegos Macabeos

Los Juegos Macabeos se realizan en Alemania
Los Juegos Macabeos se realizan en Alemania (Tomada del twitter de @DanielBerliner )

BERLÍN, Alemania

En las inmediaciones del Estadio Olímpico de Berlín, que en 1936 se convirtió en símbolo de lo que se consideraba "la grandeza nazi", se escuchan a intervalos gritos de ánimo de un grupo de aficionados.

Los turistas que pretenden fotografiar uno de los restos vivientes de la arquitectura nacionalsocialista como lo es el Estadio Olímpico de Berlín, no tardan en adivinar que a tan solo unos metros se disputan los Juegos Macabeos Europeos, una especie de Olimpiadas que organiza la comunidad judía mundial.

Hasta el próximo miércoles Berlín acoge la celebración de un evento deportivo con gran carga histórica y emocional, ya que estos juegos se celebran en el mismo Parque Olímpico en el que en los años 30 Hitler vetó la participación de atletas alemanes de origen judío, por ser judíos. Después vino el Holocausto.

Tras la reja que colinda con el Estadio Olímpico se divisa un partido de jockey femenino. Se enfrentan las selecciones de Alemania y Argentina. El empate a cero se mantiene en el marcador después de varios minutos de juego y el nerviosismo empieza a notarse.

Timm Pintner acaba de llegar de Frankfurt y enseguida se mete en el ambiente. Anima, aplaude y de vez en cuando da indicaciones a las jugadoras, entre las que se encuentra su hermana.

"Mi hermana ya es una veterana, es la tercera vez que participa en los Juegos Macabeos. Siempre me habló muy bien de ellos, del ambiente que se respiraba, así que este año, aprovechando que se celebraban en Alemania y que yo vivo en Frankfurt, decidí animarme a participar. Esta tarde debuto contra Israel", declaró el joven judío a Notimex.

Al igual que su hermana, Timm también forma parte del equipo de hockey de la delegación alemana. Para ellos acudir a los Juegos Macabeos es casi una tradición familiar porque su madre también tomó parte en ellos cuando era joven, como miembro del equipo de ping-pong.

En esta cita deportiva hay casi tantas disciplinas como en unos Juegos Olímpicos. Un pequeño paseo por las instalaciones sirve para descubrir partidos de bádminton, futbol, voleibol o competiciones de natación.

Los atletas se mueven por la sede olímpica como auténticos profesionales. Llegan de Reino Unido, España, Italia, Israel o Estados Unidos, aunque los que más se dejan oír son los argentinos, que no pueden disimular su pasión por el balompié.

Esta es la primera vez que Alemania alberga esta competición en los 86 años de historia de los Juegos Macabeos.

La elección de Berlín como sede no es casual, coincide con el 70 aniversario del fin del Holocausto y la II Guerra Mundial y también se cumplen 50 años de la reanudación de las relaciones diplomáticas entre Alemania e Israel, después del horror de la II Guerra Mundial.

Las heridas, a estas alturas, parecen cerradas y los deportistas destacan el buen ambiente que se respira tanto en la sede deportiva como en el centro de Berlín, donde están alojados.

"El ambiente es muy bueno, somos como una familia gigante. Yo estuve hace cuatro años en Viena y ahora veo de nuevo a amigos que hice en esa ocasión. En Berlín no tenemos ningún problema, nos encontramos muy bien tanto en el barrio de Neukölln como en la zona deportiva", dijo un deportista judío de la selección alemana de futbol.

Los alrededor de dos mil 300 deportistas judíos procedentes de unos 40 países del mundo pueden sentirse como en casa. A la hora de sentarse a la mesa, hay también comida kosher. De eso se encarga Michael Manashov, el gerente de una empresa berlinesa especializada en este tipo de alimentación.

"Lo que más les gusta a los deportistas es el falafel, pero tenemos una gran variedad de platos. Hay también salmón, dorada y también muchas tartas que están muy buenas y que triunfan entre los atletas", aseguró.

Tampoco falta una tienda en la que se venden camisetas de los Juegos Macabeos en varios colores y diferentes souvenirs de Berlín. Sin duda, un lugar de paso obligado para los deportistas que no querrán abandonar la capital alemana sin llevarse en la maleta un recuerdo de unos días históricos e inolvidables.