En un nivel más alto

La jinete se quedó con el sabor amargo de no clasificar a Río, pero con la satisfacción de participar hace unas semanas en un evento con mayor jerarquía a los Olímpicos

Lejos de los deportes más populares, existen otras disciplinas que exigen una simbiosis entre Humano y Animal
Lejos de los deportes más populares, existen otras disciplinas que exigen una simbiosis entre Humano y Animal (Santiago Chaparro)

Ciudad de México

Daniela Moguel es una jinete que desde los ocho años comenzó a interesarse en el deporte ecuestre y desde ese entonces ha soñado con estar en unos Juegos Olímpicos. En este ciclo no le alcanzaron los puntos para clasificarse a Río de Janeiro 2016 y por ahora se encuentra como reserva en la prueba completa (adiestramiento, salto y cross), sin embargo, ha tenido una satisfacción mayor al competir en abril en el Rolex Kentucky 2016, el cual es considerado de cuatro estrellas, un nivel más alto que el de la magna justa.

Moguel hizo historia al participar en dicho evento, ya que ningún mexicano había tenido el honor de estar presente en él, y la jinete se ubicó en el sitio 28 de su prueba, un lugar alto para la atleta ya que se midió ante rivales con mayor experiencia en este tipo de categoría.

Daniela aún piensa volver realidad el sueño de estar en unos Juegos Olímpicos, pero primero tendrá que realizar su plan de trabajo de cara al siguiente ciclo olímpico donde contempla un Mundial y regresar al evento de Rolex Kentucky.

¿Cómo fue que lograste competir en el Rolex Kentucky?

Es por invitación y para que te inviten tienes que calificar. Cuando estaba haciendo los puntos para los Olímpicos, tenía que terminar como el ciclo de las tres estrellas y al hacerlo me invitaron a participar en este de cuatro. Al principio veíamos que era muy pronto y nuestra meta era Río, pero nos empezó a ir bien, la yegua reaccionó bien y me acoplé rápido a ella. Además, la señora con la que estoy entrenando, que es Karen O’Connor, una de las mejores entrenadoras en el mundo, me dijo: ‘Daniela, estás lista y si no es ahorita no sabremos cuándo. Tienes apoyo y estás montando bien y la yegua está bien, así que ahora es el momento’. Y fue por eso que lo hicimos y tuvimos buenos resultados.

¿Qué lugar ocupaste en este evento?

Quedamos en el lugar 28 de 77 participantes, pero todos tenían más experiencia que yo debido a que han estado en Juegos Olímpicos, Copa del Mundo o han entrado anteriormente a un nivel de cuatro estrellas. Había como cuatro o cinco jinetes que participaban por primera vez, pero todos ellos ya llevaban haciendo tres estrellas durante muchos años y yo solamente hice eventos de tres estrellas durante seis meses, entonces al ver que estoy al nivel de todos ellos fue muy motivante. De hecho. el evento fue también selectivo de Estados Unidos para elegir a su equipo a Río. Además estuvieron jinetes de Brasil, Nueva Zelanda, Irlanda y Canadá, y México es la primera vez que lleva a alguien a ese nivel. Tienes que pasar cierto tipo de filtros y si sigo en el mismo camino podría competir en ese evento el siguiente año.

Con esta participación y resultado, ¿te quitas ese sabor amargo de no ir a Río?

La verdad que en ecuestres es un retoy es un logro más importante el que tuvimos en Kentucky que haber ido a unos Olímpicos. Obviamente me hubiera encantado ir a Río, pero lo que significa para este deporte haber hecho esa prueba implica un mayor logro. Los eventos se miden por estrellas, el Centroamericano es una estrella, los Panamericanos dos, los Olímpicos es de tres, por lo que solo los Mundiales y otras cuatro pruebas en el mundo son nivel cuatro estrellas. Fue un logro importante participar ahí porque el año pasado estábamos haciendo dos estrellas en el Panamericano de Toronto y en siete meses subimos a cuatro.

¿Aún sueñas con estar en unos Olímpicos?

Yo creo que por eso empecé a montar, por ver fotos de jinetes en los Olímpicos y ver videos. Por lo tanto, sí quisiera tener otro ciclo olímpico y me sentaré con mi entrenadora para ver las posibilidades que hay, ahora no lo tengo muy claro. En dos años es el Mundial y en el siguiente me gustaría regresar al evento de Rolex. El éxito de esta prueba fue el trabajo en equipo, todo mundo apoyó de cierta forma y ahora debo sentarme con ellos para plantear metas y poder estructurarlo bien. No te haces más viejo en el ecuestre, en el Rolex había competidores de 60 años y espero que me queden otros 30 años más en este deporte.