Cumplen por obligación

Los marchistas nacionales acudieron al llamado de la Federación Mexicana de Asociaciones de Atletismo para realizar un chequeo y conservar sus apoyos.

Ciudad de México

Más a la fuerza que por voluntad, los marchistas mexicanos se sometieron a un control que se realizó en el Autódromo Hermanos Rodríguez, con la finalidad de saber si están realizando las prácticas adecuadas, luego de ser prácticamente imposible que los andarines se preparen juntos, ante los diferentes proyectos de cada uno de los entrenadores.

“Fue un entrenamiento positivo y es bueno hacer esto, ya que es muy difícil juntar a la selección. Estoy un poco bajo en preparación de altura y mi entrenador estaba consciente de que debíamos venir y lo tomamos como una etapa de práctica rumbo a las competencias del siguiente año”, declaró Horacio Nava.

Todos los marchistas con experiencia y juveniles se hicieron presentes en el chequeo tras la amenaza de perder los apoyos económicos por parte de la Conade en caso de no hacerlo.

Omar Zepeda, Horacio Nava, José Leyver, los hermanos Éver e Isaac Palma,  Yanelli Caballero y Éder Sánchez fueron algunos de los andarines que acudieron a la cita propuesta por el coordinador de la marcha nacional, José Alvarado.

Los deportistas caminaron 20 y 35 kilómetros, según la prueba que les correspondiera, y algunos hicieron menos de lo propuesto, como Éder Sánchez, quien al kilómetro 12 decidió terminar.

“Prácticamente vine a entrenar y a cumplir, no con la federación, sino con el área médica de Conade, ya que me han estado apoyando toda mi trayectoria. Hay entrenadores que tienen sistemas nuevos y otros antiguos y cada quien trabaja con el que más le funciona, en mi caso decidí parar la prueba a los 12 kilómetros, porque ya no era necesario más y no vale la pena hacer un esfuerzo extra; en el Challenger de Chihuahua será el momento de darlo todo”, señaló Sánchez.

Por su parte, José Alvarado explicó el proceso con los marchistas mexicanos.

“Esto fue un chequeo técnico-médico en el cual a través del esfuerzo físico y de unas pruebas de laboratorio del cuerpo médico de la Conade, va a permitir dar información del estado real de salud y de preparación de los atletas y nos va a permitir ver el grado de asimilación de los entrenamientos y después hacer las respectivas modificaciones”.

Un método que para Éder Sánchez fue un poco tardado, ya que no había el equipo médico necesario para realizar el chequeo.

“Venían a revisar niveles de sangre, reposo, esfuerzo y es complicado, porque no lo hacemos de manera profesional, nos trasladamos de un lugar a otro y pierdes descanso y necesitamos un equipo más profesional”.

Así, los marchistas mexicanos realizaron su primer trabajo juntos y ahora Alvarado se reunirá con los entrenadores para darles a conocer los resultados del control y hacer las modificaciones adecuadas en los entrenamientos.