Faena de arte de Talavante

Bordó el torero con la muleta en el segundo de la tarde y dejó claro que puede ser él quien parta el queso en el futuro de la fiesta de éste lado del atlántico ante los nobles de Bernaldo de Quirós.

Corrida del 10 de febrero
Corrida del 10 de febrero (Daniela Magdaleno)

CIUDAD DE MÉXICO

Hermosa y apacible tarde que atrajo una baja entrada que inició con un gran susto al brincarse el primero que le tocó en suerte al Zotoluco.
Posteriormente aventó al callejón de fea manera a su banderillero.

Eulalio toreó muy a desajustado estilo, llegando a los tendidos y reconociéndole que tuvo el mérito de mantener en pie a su inválido en turno. Faena muy larga con la tolerancia del juez. Pinchó en demasía y solo saludo en el tercio.

Con el cuarto, después de salvarse de un serio percance al caerse en la cara del animal, trató de pegar un quite por chicuelinas que le resultó muy desafortunado, terminando por hacerlo despegado para evitarse empellones. Saludó su banderillero Cristian Sánchez nuevamente esta temporada. Con la muleta el Zotoluco se perdió entre tantas dudas e inconsistencias que a la hora de usar lo aceros se vio totalmente sin brújula. La gente se metió duro contra él y salió del compromiso como pudo. Si quiere seguir en este medio, su administración podría aliviarle su compromisos y alternantes.
 
El extremeño Alejandro Talavante, con su primero, pegó un quite por chicuelinas y varias tandas con la muleta con parsimonia, ritmo y las manos muy bajas, tanto, que en un alarde de dominio, llegó a tirar la muleta en la cara del toro. Mato de tres cuartos traseros suficientes para cortar una oreja.
 
Con el quinto, el lunar del encierro, Alejandro no tuvo nada que mostrar a pesar de la expectación que había causado en su primero. Se eternizó pinchando. Regaló un sobrero de San Isidro que era brocho de pitones y no ocurrió nada más de lo que ya había logrado. Se retiró entre palmas. Talavante madura los beneficios que está adquiriendo del toro mexicano para encajar de lleno con su toreo reposado y con desplantes.

El hidrocálido Juan Pablo Sánchez no se quedó atrás y también se vio decoroso con las telas y logro sentirse a gusto con su noble en turno. Mató hasta el tercer intento de una entera efectiva. Con el sexto, un toro noble y repetidor, Juan Pablo logró ligar tandas muy templadas llegándole mucho a la gente. Desafortunadamente falló a la hora de usar el estoque y todo quedo en una faena correcta en esta temporada que no fue culminada con éxito.

Talavante y Juan Pablo al alza; Zotoluco a la baja. La Empresa anuncia dos carteles más. El próximo encabezado por Padilla y el cierre de temporada con Pablo Hermoso.

Los toros

Todos nobles de Bernaldo de Quirós; bien presentados

1ero Débil con transmisión

2do Débil
 
3ro Obediente

4to Dócil
 
5to Se quedó parado

6to Bueno de arrastre lento

7to Sobrero de San Isidro obediente y manso