"El partido más difícil de mi vida"

César Andrade también apodado “Okocha”, quien fuera jugador del Atlas, fue víctima de un desafortunado destino y compartió sus experiencias en una plática motivacional en el ITESM Campus Laguna. 

Torreón, Coahuila

Dentro del Congreso Nacional de CONADEIP que se está llevando a cabo en las instalaciones del ITESM Laguna, este miércoles impartió una plática motivacional el ex jugador profesional César Andrade.

Compartió sus experiencias y superación después de haber tocado fondo ante un accidente que hace más de 15 años lo dejara fuera de su gran pasión, el futbol.

Su semblante hoy en día es más templado, optimista y refleja en su mirada las ganas de seguir aprendiendo de la vida y la misión que tiene al estar en este mundo.

Hace poco más de 15 años César Andrade era una de las grandes promesas del futbol mexicano, jugando para el Atlas de Guadalajara, era de la gran camada de donde estaba Rafa Márquez, Miguel Cepeda, entre otros, era pretendido en esos días por equipos como América y Cruz Azul ya que la proyección era importante.

ME QUERÍA MORIR

"Nunca pensé que me pasaría algo tan dramático, mi vida era como la de cualquier persona” 


A pesar de haber asimilado su realidad hoy en día, aún cala en su ser y en su memoria ese fatídico día que le cambió la vida para siempre:

"Sí, andaba tomado, agarré el coche y junto con Javier Amador (jugador de Inferiores) nos fuimos a un bar, después manejando se me borra de mi memoria exactamente qué pasó".

"Lo que recuerdo es que cuando desperté en el hospital era insoportable el dolor en mis piernas, en mi cabeza, cuello y costillas pero siempre al pie de mi cama mis papás, mi familia a partir de ese instante se unió más".

Hoy en día César Andrade va de un lado a otro dando pláticas y conferencias motivacionales, con su libro titulado "El Partido Más Difícil de Mi Vida" el cual en esta conferencia voló ente los asistentes.

"Este libro lo comencé a escribir una de esas veces que había tocado fondo, triste, enojado, decepcionado, con rabia, era inevitable para mi aceptar lo que me había pasado".

"A veces despertaba y quería descubrir mi pierna y verla ahí en su lugar, pensar que era una pesadilla, toqué fondo y no me da verguenza decirlo, me embriagué, me drogué hasta que un día también de eso me aburrí, me di cuenta que para tomar y drogarse hay que tener dinero y pues yo no lo tenía".

LA NUEVA VIDA

Fue un 10 de noviembre de 1999, cuando César Andrade, en compañía de otro jugador, sufrió el accidente que los retiró del futbol, a más de 150 kilómetros por hora, por el Periférico y confluencia a la carretera a Nogales, el auto Jetta de Andrade estaba destrozado.

César presentaba un desprendimiento del 80% de su pierna derecha, fractura expuesta de tibia y peroné, con pérdida cutánea en la pierna izquierda además de un trauma craneoencefálico.

A pesar de la dolorosa pérdida de su extremidad derecha, después del tiempo en que se dedicó a hacerse daño a él mismo, César Andrade comenzó a cambiar en su ánimo.

"En una ocasión una persona de una escuelita de futbol me invitó a darles una charla a los niños, claro que me negué y fueron varias ocasiones en las que me lo pidieron hasta que llegó el día, me presenté ante un grupo de niños con mi discurso, y al final un niño me preguntó:

¿Es cierto que cuando chocaste andabas tomado?, eso me mató moralmente, pero era la verdad, nada me lo podía revertir, esa era la realidad, el niño me ganó, antes era un ejemplo para ellos recuerdo que los papás decían mira mijo tu puedes ser como él, y después les decían, mira mijo si no eres disciplinado, si eres vicioso, etc., puedes ser como él".

LA MOTIVACIÓN

"Nunca pensé que en mi vida podría pasar algo tan dramático, era como la de cualquier persona, en ese entonces yo lo que hice fue salir a divertirme, tomar una cerveza".

"Después pasó lo que pasó, desde entonces inició el partido más difícil, hoy valoro muchas cosas, conocer mucha gente, venir a lugares como hoy en donde antes ni me imaginaba iba a estar, eso me sigue motivando".

"Pero quiero más, estoy estudiando la carrera de Administración de Empresas, ya me recibí como director técnico, quiero ejercer esa profesión, seguir en el futbol, la carrera me ayuda bastante a comprender la labor de un técnico, a ser más ordenado".

"Fue un cambio paulatino que se dio en los años, fue muy cansado estar amargado, tratar de hacerme daño, abrí los ojos gracias a mis papás, ellos fueron los principales motivos para salir adelante, le doy gracias a Dios porque tengo una familia espectacular, sin ellos no estaría aquí".

¿Hacia quién va dirigido este libro?

"Estoy muy contento con este libro, ya que para mí fue en su momento como una terapia, una forma de plasmar en ese momento los sentimientos que estaban presentes".

"A veces despertaba y quería descubrir mi pierna y verla ahí en su lugar, pensar que era una pesadilla".

"Después fue tomando forma lo que me gusta es que lo han leído niños desde 6 años y hasta profesionistas y les gusta, tiene un enfoque general en el cual todos podemos incentivar la lectura en el país, va dirigido a quien me quiera acompañar en este viaje".

¿Qué te ha dejado el futbol?

"El futbol fue una etapa de mi vida, se iba a terminar ya quedó atrás, me deja la satisfacción de que siempre que estuve dentro de a cancha me entregué al 100%, me entregué con todo, el futbol me ha dejado mucho aprendizaje, me ha dejado un gran carácter, divertido, discipliando, pícaro, debes ser tu, en algún momento es que no tienes que ser una máquina".

¿Recuerdas haber jugado en El Corona?

"¡¡Uff!!, mi ídolo era Ramón Ramírez, me gustaba como jugaba, pero lo que más recuerdo era la pasión y entrega de la gente en este estadio, que a pesar de estar chiquito, estaba muy cerca del campo, se sentía como alentaban a su equipo, para nosotros era muy difícil venir a jugar aquí".