Corren por causa y emoción

Gabriel Morfín Torres y Rosalba Gudiño González fueron los ganadores de la tercera edición de la competencia Wings For Life World Run


Gabriel Morfín Torres y Rosalba Gudiño González, ganadores del Wings for Life World Run
Gabriel Morfín Torres y Rosalba Gudiño González al ganar la carrera Wings for Life World Run (Adriana Jiménez Rivera)

Guadalajara

Una "combinación de emociones y la superación de sus retos" fue lo que vivieron Gabriel Morfín Torres y Rosalba Gudiño González al ganar la carrera Wings for Life World Run, cuyo beneficio se destinará a la investigación para encontrar la cura para las lesiones de médula espinal.

Él con 59.1 y ella con 37.4 kilómetros fueron los ganadores de la competencia que se realizó en Zapopan, Jalisco, la cual se corrió de manera simultánea en todo el mundo, por lo que el ganador absoluto fue el italiano Giorgio Calcaterra, quien en 5 horas corrió 88.6 kilómetros.

El banderazo se dio a las 6 de la mañana en México y a partir de entonces inició la fiesta en la que participaron 2000 personas a favor de las personas que por nacimiento o por algún accidente tienen el padecimiento y están en silla de ruedas.

De hecho a lo largo de la competencia que empezó en Plaza Andares y término justo en el kilómetro 59.1, hasta donde llegó Gabriel, fue común ver a varios corredores en silla de ruedas, entre ellos María del Rayo, Rayito, quien nació con el padecimiento que le impide caminar, pero que no ha sido obstáculo para que vea en el deporte y en su profesión de psicología" la posibilidad  de ayudar a los demás".

Así como a Arly Velázquez, quien a los 12 años padeció el accidente que lo tiene en silla de ruedas, y que lo enseño a transformar su vida en una diaria competencia, a través de los diversos deportes que práctica y que expone en las conferencias que ofrece.

Precisamente por ello, los ganadores mexicanos destacaron que al ver a sus compañeros de competencia "uno se emociona y se motiva más para seguir corriendo; pues nosotros tenemos el poder de movernos y debemos aprovecharlo para ayudarlos", destacó Gabriel, quien al igual que Rosalba ganó la oportunidad de ir a cualquiera de las ciudades del mundo, donde se correrá la cuarta edición de la carrera el próximo año.

La justa deportiva que tuvo su punto de arranque hace dos años en Cancún además de tener causa, también tiene la particularidad de que después de 30 minutos del banderazo, sale un carrito llamado catcher que, en cuanto va alcanzando a los participantes, los va eliminando y, por ende, salen de la competencia.