Carlos Guerra, remates de experiencia

Desde hace 14 años, el seleccionado mexicano se hizo profesional en Europa para vivir del voleibol; es uno de los pilares del conjunto Tricolor que jugará el Mundial 

Carlos Guerra, voleibolista mexicano
Carlos Guerra, voleibolista mexicano (Mexsport)

Ciudad de México

Todo por jugar el Mundial con el equipo mexicano, incluso, el pedir vacaciones. Profesional con 14 años de experiencia en el voleibol, Carlos Guerra tuvo que solicitar cuatro semanas de vacaciones a su equipo en Suiza para entrenar y jugar con México en el Campeonato Mundial de Voleibol en Polonia, el cual comienza el 30 de agosto.

Guerra es jugador del equipo Nafels, donde ya fue campeón en el 2012 y donde ganó la nominación de Jugador Más Valioso, y es uno de los pilares del conjunto por su amplia experiencia. Carlos, quien es originario de Tampico y tiene 33 años de edad, vive del voleibol y es su única fuente de trabajo, ya que en Europa el voleibolista puede disfrutar el deporte que le apasiona y ser bien remunerado económicamente.

El jugador siente que es un gran logró que México llegue a clasifi­car a un Mundial ya que en nuestro país no hay el seguimiento necesario en este deporte para que se pueda llegar a la máxima justa, los Juegos Olímpicos.

¿Cómo te sientes al militar como jugador profesional en Europa?

Es algo bonito ser profesional, a veces la gente piensa que el voleibol es un simple juego, pero cuando ya lo haces de manera profesional es tu trabajo. Entrenas por la mañana, descansas y en las tardes vuelves a los entrenamientos, a ­ final de cuentas junto con el gimnasio, estás siete horas trabajando, además de los juegos en sábado o domingo. Entonces es un trabajo y si quieres tomarlo como diversión a lo mejor no vas a llegar tan lejos como cuando lo tomas de una manera profesional.

“Es un sueño guajiro clasificar a Olímpicos ya que no hay las bases para lograrlo”

CARLOS GUERRA
Voleibolista mexicano

¿Te sientes afortunado de haber salido del país para ejercer de manera profesional el voleibol, algo que no se puede hacer en México?

Algo que en México está faltando es que los muchachos puedan llevar una vida común como profesionales. Aunque entrenan como profesionales realmente el voleibol en México es amateur, no se puede vivir de esto y tienes que ir a jugar a Europa para ser profesional. Sería bonito que alguna de las compañías le echen el ojo al voleibol para realizar una Liga competitiva en la cual se puedan formar jugadores de alta clase y no tengamos que emigrar del país.

¿Qué has tenido que dejar en México o en tu vida personal para irte a jugar Europa?

Lo primero que extraño es la familia, mis padres y mis hermanos, y por supuesto que extrañas la comida y cómo es la gente aquí, ya que allá en Suiza las personas son más frías. Es difícil llegar allá y estar nueve meses solo, los inviernos son fríos, casi no sale el sol, hay que entrenar y jugar, pero ahora que ya tengo familia en Suiza la vida es más fácil y me siento afortunado de tener este tipo de oportunidades de jugar en Europa. Además, Suiza es complicado porque hay tres idiomas, el italiano, el alemán y el francés, todo el día escuchas varios idiomas.

ADEMÁS DE LA LIGA PROFESIONAL de Suiza, Carlos Guerra ha jugado en Grecia, Puerto Rico y España. El jugador espera retirarse a los 40 años de edad.


¿Qué tanto se te complica integrarte a la selección nacional?

Trabajo al 100 por ciento allá y signi­fica mi vida, entonces lo complicado es que para venir a la selección tuve que tomar mis vacaciones. Tengo cinco semanas al año, tomé dos para ir al Premundial y ahora estoy tomando cuatro para el Mundial, por lo que me estoy tomando una extra. Soy muy afortunado de tener el apoyo de la compañía para dejarme venir. Para los Centroamericanos voy a ver la forma para poder estar con el equipo y sé que para Conade este evento es muy importante, por lo que tenemos que ver la manera de participar.

¿Qué sientes que le hace falta a tu carrera?

Todas las metas que me tracé en mi trayectoria se han cumplido, como jugar en la selección nacional, jugar en Europa donde he ganado títulos y el MVP, pero a ­final de cuentas lo mejor que me ha dado el voleibol, siendo sinceros, son mi mujer y mis dos hijas. A lo mejor otro buen Mundial sería muy signifi­cativo, y si tengo la oportunidad de jugar Centroamericanos y ganar medalla también sería algo muy bonito, porque a ­ final de cuentas, cuando juegas con la camiseta mexicana lo haces por pasión para el país y en Europa allá es por la remuneración económica.

¿No sientes que te hacen falta unos Juegos Olímpicos?

Olímpicos es el sueño de cualquier atleta, especialmente en el voleibol de sala, pero siendo realistas no tenemos una Liga profesional, entonces es un sueño guajiro aspirar a una justa olímpica. Realmente México no tiene el seguimiento deportivo que se requiere, calidad humana la hay, pero se pierde porque nosotros somos cinco en Europa, pero podría haber 30 o 40 si hubiera un seguimiento y una Liga que permitiera profesionalizar el voleibol. Hasta que no se tenga el apoyo para los juveniles y hasta una Liga profesional será imposible volver a Olímpicos.