La apuesta paciente de Brenda Flores

La atleta mexicana no hace caso a quienes le endulzan el oído con halagos porque eso la distrae de su meta de ser una de las mejores fondistas del mundo, afirmó la deportista antes de correr el domingo el medio maratón de Nueva York

Brenda Flores, atleta mexicana
Brenda Flores, atleta mexicana (Especial)

NUEVA YORK

"Los resultados se han dado, he mejorado mis registros en todas las distancias, pero voy con calma porque falta mucho por hacer", aseguró la campeona en noviembre pasado de los Juegos Centroamericanos y del Caribe en los 5.000 y 10.000 metros planos.

Delgada, fuerte, y con gran capacidad para los cierres, su rendimiento mejora mientras mayor es la distancia, lo que la perfila como maratonista en un corto plazo, pero a los 23 años sube peldaño a peldaño la escalera que lleva a la mítica prueba de los 42 kilómetros con 195 metros.

"Seré maratonista, es un hecho. A finales de este año o el próximo haré mi debut en algún maratón, sin embargo será solo para probar porque estoy concentrada en los 5.000 y los 10.000 y en esos eventos espero competir en los Mundiales de Atletismo del próximo verano y los Juegos Olímpicos de Río 2016. Después será otra cosa", detalló.

Originaria del Estado de México, cerca de la capital, era una niña a punto de cumplir 12 años en el 2003 cuando la mexicana Ana Guevara ganó el título mundial de los 400 metros planos, y quedó hechizada por esa personalidad, de la que se contagió.

Comenzó en los 800 metros, pero no bajó de 2 minutos y 12 segundos, y subió a la prueba de los 1.500 metros.

El entrenador Luis Nemer descubrió su capacidad para las distancias largas y la guió hasta lograr los dos títulos de los juegos regionales de Veracruz 2014.

"Me siento cada vez más fuerte, espero luchar por medalla en los Juegos Panamericanos y para eso trabajo", dijo la competidora, que el próximo domingo intentará bajar por primera vez en su vida de una hora, 13 minutos y 30 segundos en la carrera de 21 kilómetros 97,5 metros de Nueva York.

No obstante, competirá en Nueva York a un 90 por ciento de su forma, pero ese 90 es el equivalente al 100 del año pasado y le alcanzará para realizar una carrera de ritmo y hacer una mejor marca personal en la distancia previa al maratón.

De todas maneras el resultado del domingo será lo de menos porque Nueva York no la sumirá como una competencia fundamental y el objetivo de su entrenador es que en esa carrera termine de buena manera la preparación general.

A partir de la próxima semana la fondista comenzará el trabajo de repeticiones de distancias largas con poca recuperación para mejorar la velocidad con el objetivo de bajar de 32 minutos, el 3 de mayo, en los 10.000 metros en la reunión de Standford.

De hacerlo, Flores se clasificará a los Mundiales de agosto en China y quizá le alcance hasta para ir a los Juegos Olímpicos.

Su mejor registro en 10.000 metros, es 32 minutos, 49 segundos y 9 décimos y lo alcanzó en junio pasado "en una competencia con frío en la que corrió sola", explicó su entrenador, quien cree que para el verano estará en condiciones de bajar el tiempo hasta 31 minutos y 45 segundos "y con eso buscar un lugar entre las 10 del Mundial".

No parece mucho si se ve como un resultado aislado, pero Brenda Flores apuesta por soltar el pájaro en mano para apostar a uno de los 100 que están volando, lo que en su deporte significa entrenarse por años con paciencia de caracol, agarrar oficio y solo en el próximo ciclo olímpico buscar ser de las mejores maratonistas.

"Quiero ser tan grande como la mexicana Adriana Fernández, que ganó el Maratón de Nueva York", dice con la seguridad de quien se fija en una heroína con el propósito de superarla