El atletismo ruso, en una carrera contrarreloj para estar en Río

Luego del escándalo de dopaje en atletas rusos, Dimitri Shliajtin buscará sacar adelante a la delegación para la justa Olímpica de Río de Janeiro 

Atletismo ruso en la mira por casos de dopaje
Atletismo ruso en la mira por casos de dopaje (DPA)

MOSCÚ, Rusia

El atletismo ruso se encuentra en una frenética carrera contrarreloj en busca de dejar atrás el escándalo por el doping sistemático de sus atletas y lavar su imagen con el fin de conseguir el permiso para estar presente en agosto en los Juegos Olímpicos de Río 2016.

Para ello está encomendado detrás de Dimitri Shliajtin, un ex entrenador de rugby de un equipo militar, que deberá liderar a la federación rusa (ARAF) en la mayor crisis de su historia.

A menos de siete meses de la cita olímpica, el experimentado directivo fue elegido como nuevo presidente de la ARAF, después de superar a otros candidatos como el saltador Aleksandr Shustov, el secretario general Mijail Butov y el directivo Maxim Karamashev.

Para llevar adelante la tarea de limpiar la imagen de la ARAF, Shliajtin recibió el elogio del influyente ministro de Deportes de Rusia, Vitali Mutko, que lo calificó como un directivo experimentado.

"En este momento crítico para el atletismo de Rusia, es necesario hacer grandes esfuerzos con el fin de devolverlo a la familia del atletismo mundial. Por eso, lo que necesitamos es un hombre que posee el conocimiento y la experiencia", afirmó Mutko a la agencia Interfax.

"Me parece que Dimitri es el hombre indicado. Creo que es una opción muy válida", añadió el ministro ruso sobre Shliajtin, quien comandará la ARAF sólo por ocho meses. Una vez terminados los Juegos de Río, se convocará a nuevas elecciones.

La función principal de Shliajtin será sacar adelante la entidad tras los graves escándalos de doping, que provocaron además que la IAAF (Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo) la suspendiera el pasado 13 de noviembre de todas las competiciones internacionales, después de un lapidario informe de una comisión independiente de la Agencia Mundial Antidoping (AMA).

Los detalles del segundo informe de la AMA tampoco dejaron bien parada a la IAAF, a la que se la acusó de haber fracasado completamente en la lucha contra el doping y la corrupción. Sin embargo, las denuncias no salpicaron directamente a su actual presidente, el británico Sebastian Coe.

"Fue un trabajo a consciencia que nos ayudará a comprender la complejidad de la tarea que tenemos ante nosotros", señaló Coe sobre el informe, en el que de todas formas se lo insta a continuar con el proceso de regularización de la federación rusa.

"Es importante que ahora la IAAF, bajo el liderazgo de Sebastian Coe, adopte plenamente las recomendaciones del informe", señaló Craig Reedie, titular de la AMA, en un comunicado.

Con el panorama actual, nombres como la saltadora Yelena Isinbayeva se quedarían sin poder participar de los Juegos u obligados a competir bajo la bandera olímpica. La propia deportista alzó su voz contra la sanción y pidió a la IAAF que respete el trabajo de los atletas rusos que compiten de forma limpia.

"Tengo la sensación de que se quiso tomar la decisión antes de comprobar los detalles", dijo Isinbayeva, de 33 años, a la agencia dpa.

"Pienso que los atletas que no tienen relación con el escándalo y que nunca tuvieron un problema con la AMA deberían seguir entrenando y compitiendo para ser un ejemplo deportivo para la juventud", aseguró Isinbayeva, una de las mejores atletas rusas de la historia. "Sin embargo, todo deportista que incumplió las reglas tiene que atenerse a las consecuencias".

Con ese presente delicado, el nuevo presidente aseguró tras ser elegido en Moscú que su tarea principal será recuperar la confianza. Para ello, no quiere perder ni un día en busca de la readmisión de la federación por parte de la IAAF, condición indispensable para después pensar en la participación en Río.

"La IAAF espera de nuestra parte decisiones radicales y las tenemos que tomar hoy, no mañana", afirmó Shliajtin a la revista especializada "Sport-Express" después de su elección del pasado fin de semana.

"Voy a intentar responder al máximo a las demandas de la IAAF. Si es necesario, vamos a convocar y consultar a los atletas y entrenadores. Tenemos que demostrar que estamos haciendo todo lo posible", destacó Shliajtin, que se venía desempeñando como ministro de Deportes de la región de Samara.

Por lo pronto, un grupo de trabajo de la IAAF liderado por Rune Andersen concluyó antes de la asunción de Shliajtin su primera visita a Rusia para evaluar las medidas que está tomando la federación de atletismo rusa después de la suspensión.

¿Será suficiente? Ni siquiera el directivo de 49 años está convencido de ello. Incluso, consideró que las posibilidades de que la suspensión sea levantada son de un 50 por ciento. En Moscú esperan que para finales de marzo, después de los campeonatos mundiales indoor de Portland, se resuelva definitivamente la situación de sus atletas.

"La situación actual del atletismo es muy complicada, incierta e injusta. Espero que todo se resuelva para los Juegos de verano y pueda representar a mi país", reconoció Isinbayeva, que iría a Río en busca de su tercer oro olímpico, después de haber sido madre de Eva hace un año y medio.

La posición del nuevo jefe del atletismo ruso en alinearse bajo los mandatos de la IAAF es coincidente con la de Gennady Aleshin, titular de la comisión interina de coordinación, encargada de asimilar las disposiciones del grupo del ente rector que comanda Andersen.

"Estamos contentos de haber tenido la oportunidad de reunirnos con el grupo de trabajo de la IAAF para tener discusiones constructivas y profesionales", afirmó Aleshin tras recibir a la delegación de la entidad.

"Estamos comprometidos a trabajar con Rune Andersen y sus colegas para cumplir con todos los requisitos que exige la IAAF", añadió el directivo ruso.

El otro punto que busca la nueva conducción es evitar contactos con gestiones previas, salpicadas por el escándalo. Por eso, todos los funcionarios anteriores fueron removidos y para sus puestos resultaron designados nuevos nombres.

En un primer momento se pensó en nominar para esos cargos a atletas de gran impacto como Isinbayeva, pero la federación optó que priorizar la preparación de los deportistas para los Juegos.

Para el diario estatal "Rossiyskaya Gazeta", la culpa del desastre es de la propia Rusia, que permitió que en los últimos años 57 atletas hayan sido suspendidos por doping y que otros 60 se encuentren bajo sospecha. "Tenemos que demostrarle al mundo que para nosotros la mera participación en los Juegos Olímpicos bajo la bandera rusa es lo más importante", publicó el periódico, en una muestra más del camino que busca tomar el atletismo ruso para limpiar su dañada imagen.