Rinden homenaje a víctimas de los atentados en Boston

En 2013, un par de bombas detonaron cerca de la meta del maratón más antiguo del mundo... a un año, Massachusetts recordó a sus víctimas

Boston, Massachusetts

La ciudad de Boston, Massachusetts, rinde un homenaje a las víctimas del doble atentado en su tradicional maratón, y que dejó un saldo de 3 muertos y 264 heridos, en una ceremonia que contará con la presencia del vicepresidente estadunidense Joe Biden.

En Washington, el presidente Barack Obama y su equipo guardarán un momento de silencio a las 14:49 horas locales, mismo tiempo en el que el 15 de abril de 2013 explotaron dos bombas de fabricación casera cerca de la línea de la meta de la justa más antigua del mundo.

Los explosivos fueron presuntamente fabricados por dos hermanos de origen checheno, Dzhokhar y Tamerlan Tsarnaev, identificados días después del ataque gracias a filmaciones de cámaras y fotografías.

Tamerlan, de 26 años, fue abatido por la policía el 19 de abril luego de haber matado a un oficial, y Dzhokhar, de 20 años actualmente, fue capturado horas más tarde y espera juicio acusado de 30 cargos federales.

En Boston, los tributos se llevarán a cabo en el lugar donde se produjeron los atentados en Boylston Street y en el moderno Centro de Convenciones y Memorial de Veteranos de Hynes, ubicado sobre la misma calle.

Los organizadores anunciaron que se "rendirá homenaje a aquellos afectados por los acontecimientos del año pasado, incluyendo a quienes perdieron sus vidas, sobrevivientes y socorristas".

La primera ceremonia se llevará a cabo en el Centro de Convenciones Hynes, y además de Biden estarán entre los oradores el gobernador Deval Patrick, el alcalde de Boston, Martin J. Walsh, y su predecesor Thomas Menino.

También hablarán sobrevivientes del ataque, por lo que se espera un acto muy emotivo. Han sido invitados a la ceremonia socorristas y personal médico.

Más tarde, se izará una bandera y habrá un breve momento de silencio en la línea de llegada del maratón en Boylston Street, donde los Tsarnaev dejaron las bombas ocultas en mochilas tras haberse hecho pasar por espectadores.

Alrededor de una docena de personas sufrieron amputaciones por las heridas sufridas por los clavos y trozos de metal que contenían las ollas a presión utilizadas como explosivos en el ataque.