Acrobacias en el aire

La Red Bull Air Race aterrizó en Acapulco con una exhibición del piloto Kirby Chambliss

Enviado Acapulco, Gro.

El puerto de Acapulco recibió un probada de la Red Bull Air Race, una competencia en la que los pilotos manejan aviones de carreras que llegan hasta los 370 kilómetros por hora, mientras compiten en una pista aérea.

El reto es completar el recorrido en el menor tiempo posible, y pasando entre pilones a una altura de entre 14 y 25 metros.

El campeonato del mundo está en desarrollo, pero antes de la siguiente parada en Japón el 4 de junio, algunos pilotos ofrecieron una exhibición en el aeropuerto de Acapulco.

El ganador de la serie en 2004 y campeón del mundo dos años después, el estadunidense Kirby Chambliss, fue el encargado de demostrar su talento al realizar piruetas y caídas libres, bajo el cielo de Guerrero.

"Fue muy bueno, me gusta dar espectáculo, siento que soy un artista, el avión es mi brocha y el cielo es mi lienzo, realizo un gran pintura para que todos la vean", señaló.

El piloto norteamericano, que tiene 17 podios en la Red Bull Air Race, con ocho triunfos incluidos, explicó la relevancia del serial.

"Es emocionante, vamos a 230 millas por hora, muy lejos del piso, tenemos que cruzar por las puertas (pilones), es una experiencia impresionante, y como espectador ves aviones a gran velocidad y todos lo disfrutan".

Chambliss, de 56 años, encontró su pasión desde muy joven y se ha convertido en una de las leyendas de la competencia.

"Empecé a manejar aviones a los 21 años, eran comerciales, pero nuestro jefe nos pidió un día que lo hiciéramos de cabeza, me impresionó y dediqué mi vida a seguir con ello, y fue lo que me trajo a la Red Bull Air Race, porque necesitas experiencia".

En las dos primeras fechas de este año el norteamericano ha logrado superar los enfrentamientos directos en el Round 14, pero no los del Round 8, para quedar entre los cuatro mejores.

"Llegamos a la R8 las dos veces y estuvimos felices por eso, porque todos los pilotos son muy buenos y los tiempos son cerrados, estuvimos a décimas de avanzar; haremos ajustes para Japón y esperamos mejorar para estar en los últimos cuatro", concluyó.