Abel Mendoza: La pelea por mantenerse

Al enfrentar su tercer ciclo olímpico, el taekwondoín debe aprovechar el impulso que tuvo en el 2013 con el subcampeonato mundial

ABEL MENDOZA, Taekwondoín mexicano
ABEL MENDOZA, Taekwondoín mexicano (Conade)

Ciudad de México

Ha pasado un año desde que Abel Mendoza logró la medalla de plata en el Mundial de Taekwondo de Puebla, un resultado que al veracruzano lo impulsó al segundo lugar del ranking olímpico y lo metió en el radar de ser un taekwondoín con tamaños para llegar a Juegos Olímpicos, una opción que se le ha esfumado en dos ocasiones. Pero lo difícil no fue llegar, sino mantenerse.

A un año de ese subcampeonato, Mendoza ha perdido terreno en el ranking en el peso de menos de 68 kilogramos, al haber bajado al cuarto sitio, aún así, sabe que está en un lugar que le daría un boleto para Brasil 2016, ya que los primeros seis de cada categoría son los que clasificarán.

“Hay que seguir trabajando para cumplir con el sueño por el que siempre he estado atrás de él”

Pero el convertirse en una realidad de la selección mexicana le ha traído nuevas responsabilidades y retos más complicados, en estos momentos Mendoza no puede aflojar el paso ya que aún falta mucho camino para conseguir ese sueño olímpico en un peso donde existe una de las mayores competencias.

El veracruzano comenzó a destacar en este deporte a partir del 2012 cuando se convirtió en campeón panamericano, y al año siguiente llegó el subcampeonato mundial. Ahora en este ciclo, el cual podría ser el último en su carrera deportiva, buscará competir en sus primeros Juegos Centroamericanos y Juegos Panamericanos.

Pasó ya un año de ese subcampeonato mundial, ¿qué ha sucedido con Abel Mendoza desde ese entonces?

Es difícil llegar a una buena ubicación en el ranking y más difícil es mantenerse. Sabemos lo que implica ser subcampeón mundial y decir en cada competencia que tengo el nivel para seguirlo haciendo, y solo hay que seguir trabajando fuerte, mentalizándome en cada evento y siempre tratando de aprender. Me encontraba en el segundo lugar y por eventos que han pasado estoy en el cuarto lugar del ranking olímpico, es bueno, siempre hay que estar pensando dentro de esos primeros seis para clasificar a Olímpicos y seguir preparándonos para lograr ese sueño.

“El subcampeonato mundial marcó mi carrera deportiva y ahora lo difícil es mantenerlo”


¿Sientes que ahora puede ser el momento de alcanzar el sueño olímpico?

Es mi tercer ciclo olímpico ya que empecé en un proyecto para Pekín 2008, donde me encontraba seleccionado en San Luis Potosí en La Loma, pero tuve una lesión grave en mi rodilla que me dejó fuera. En el ciclo a Londres estaba dentro de los cuatro que peleaban el boleto y ahora este es un ciclo que va a marcar mucho en mí porque estoy en una etapa madura, con mejor competitividad, con mejor impulso de buenos resultados y creo que este ciclo es importante que lo aproveche y dé lo mejor porque también pienso que podría ser el último ciclo de mi carrera deportiva ya que tengo otras prioridades en la vida.

¿Deseas que se te recuerde en el deporte no solo con ese subcampeonato mundial?

Ahora que tuve la inspiración de obtener esa medalla de plata sé que puedo, que tengo la calidad y la capacidad para lograr más cosas, y no quiero que solo sea un recuerdo de Abel Mendoza como subcampeón mundial. Creo que tengo la capacidad y estoy en mi momento para hacer mejores cosas. Sé que no debo aflojar el paso porque hay muchas personas en nuestro país que también quieren ese lugar y todo taekwondoín quiere representar a su país en unos Olímpicos.

¿Qué sacrificios has hecho en tu carrera deportiva para mantener esa lucha de llegar a Río?

Primordialmente me tuve que ir de mi casa a muy temprana edad. A los 14 años me fui a vivir a San Luis Potosí, al principio era difícil, pero mis padres siempre me han estado apoyando y más en ese camino largo que tuve para lograr esa medalla de plata en el mundial y trascender en este deporte. Cuando los resultados se dan es benéfico saber que todo el esfuerzo y sacrificio tienen su recompensa.