Familia de maratonista descalzo demanda a compañía deportiva

Los familiares del corredor etíope que corrió descalzo en los Juegos Olímpicos de Roma y ganó la medalla de oro, demandarán a la marca deportiva Vibram

Abebe Bikila, medallista olímpico
Abebe Bikila, medallista olímpico (Especial)

SEATTLE, Estados Unidos

La familia de un corredor de fondo etíope que se hizo famoso por ganar la prueba de maratón en los Juegos Olímpicos de Roma corriendo descalzo demandó a la compañía deportiva Vibram por dar su nombre a unos zapatos.

Abebe Bikila, quien murió en 1973, se inscribió de último momento a los Juegos de 1960 y como no le gustaron los zapatos que le entregaron corrió descalzo por las calles adoquinadas hasta pulverizar la marca de la competencia al finalizar en dos horas y 15 minutos.

Vibram usó el apellido del etíope en algunos de sus modelos tipo guante llamados "cinco dedos" y registraron el nombre "Bikila" en 2010, cuando correr descalzo o semidescalzo se hizo popular en Estados Unidos.

En la denuncia presentada el lunes en una corte federal de Tacoma, el hijo de Bikila, Teferi Bikila, residente en Tigard, Oregon, dijo que la compañía carece de permiso para hacer eso.

"Él ganó la maratón de Roma descalzo, nadie lo ha hecho después ni lo había hecho antes", dijo Bikila en entrevista telefónica. "es importante que su herencia sea respetada".

La familia pide una compensación por daños de 15 millones, dijo su abogado Alex Trauman.

Una firma de abogados de Boston que había defendido antes a Vibram informó el martes que no estaba autorizada a emitir comentarios sobre la demanda y el presidente de Vibram, Michael V. Gionfriddo, no respondió de inmediato a un mensaje dejado en su teléfono.

La victoria de Bikila en Roma se hizo leyenda entre los entusiastas de las carreras. Entró de último momento a la competencia luego de que otro competidor enfermara y como los zapatos le provocaron ampollas se los quitó y corrió descalzo, de la misma manera en que entrenaba.

Bikila también ganó la maratón de los Olímpicos de Tokio en 1964, apenas 40 días después de que se le extirpara el apéndice.