Los superlíderes 'de suspiro' de la Liga MX

Liderar los torneos cortos en las primeras tres jornadas no son garantía para calificar a la liguilla; desde el 2011, tres equipos iniciaron dominantes y finalizaron sus semestres fuera de la Fiesta Grande

En el Apertura 2015, Monarcas Morelia lideró el torneo las primeras tres jornadas, pero al final no pudo calificar a liguilla
En el Apertura 2015, Monarcas Morelia lideró el torneo las primeras tres jornadas, pero al final no pudo calificar a liguilla (Mexsport)

Ciudad de México

El buen inicio de Lobos BUAP en su primer torneo en la Liga MX ha ilusionado a sus aficionados. Con siete unidades en las primeras tres fechas, el conjunto poblano se posiciona como el superlíder del Apertura 2017, superando por la diferencia de goles a Monterrey, Toluca y Necaxa, todos ellos con la misma cantidad de unidades.

Sin embargo, la historia del balompié nacional demuestra que, pese a estos arranques prometedores, no hay garantía de que se consiga un boleto a la liguilla. Desde el Clausura 2011, cuatro equipos iniciaron con el pie derecho el torneo, pero no supieron mantener el nivel y terminaron fuera de la Fiesta Grande, incluso en los últimos lugares de la tabla general.

A continuación, los últimos cuatro equipos que iniciaron en la Jornada 3 como líderes del torneo, pero que finalizaron fuera de la liguilla por un bajón de nivel.

Atlas

En el Clausura 2011, cuando aún se dividían por grupos, los rojinegros se perfilaban como el equipo más fuerte del certamen con tres triunfos, ocho goles a favor y sólo uno en contra, con un 5-0 sobre Monarcas, un 2-1 ante Querétaro y un 1-0 sobre Necaxa.

Lo que parecía un torneo que sería dominado por los tapatíos, se revirtió en la cuarta fecha, cuando cayeron dos goles a cero ante América. Desde ahí empezó la irregularidad de los Zorros, que finalizaron el torneo en el tercer sitio del Grupo B y el décimo lugar general con 23 puntos, tras sumar otras tres victorias, más cinco empates y seis derrotas, así como permitir otros 18 goles en su arco contra once producidos desde la Jornada 4. Ese semestre finalizó con Pumas ganando su séptimo y último título de liga.

Toluca

Los Diablos Rojos llegaron a la tercera fecha del Clausura 2012 con siete unidades, las mismas que Xolos de Tijuana y Santos Laguna, aunque beneficiados tras realizar seis goles contra tres tantos, los cuales les otorgaron dos triunfos y un empate.

Sin embargo, la derrota uno por cero ante Atlas la siguiente semana marcó el antes y después para los escarlatas, que finalizaron la competencia en el décimo puesto con 22 unidades, con un total de siete victorias, cuatro empates y siete derrotas, además de un total de 24 goles hechos contra 27 recibidos. En tanto, Santos Laguna logró alzar su cuarto campeonato a costa de Monterrey.

Veracruz

En el Apertura 2013, los Tiburones Rojos se volvieron sorpresivamente en el equipo dominante durante los primeros tres partidos de la justa, gracias a un empate 2-2 ante Jaguares de Chiapas, un triunfo 4-2 sobre el Atlante y otra victoria, esta vez en contra de Chivas con marcador de dos a cero.

Aunque este buen ritmo continuó por otras tres jornadas más con dos empates y un triunfo, fue a partir de su primera derrota, en la séptima fecha, ante Toluca, que el equipo perdió intensidad, tras conformarse con empates. Eventualmente culminaron en el duodécimo sitio con 20 unidades (cuatro triunfos, ocho empates y cinco derrotas). Por su parte, León consiguió su sexto título tras derrotar a Club América.

Morelia

El último equipo que ilusionó a su afición con el liderato fueron los Monarcas en el Apertura 2015. Su foja perfecta con tres triunfos (Cruz Azul, Tigres y Toluca), además de cinco goles sin respuesta, los colocaban como serios contendientes en la liga. Sin embargo, la derrota 2-0 en contra de Chivas fue el inicio de un bajón de nivel, el cual derivó en el resultado final.

El cuadro purépecha concluyó el semestre en el décimo puesto, con siete victorias, dos empates y ocho derrotas, para un total de 23 puntos, a cuatro unidades de Veracruz, que calificó a la liguilla con el octavo puesto. Fue en ese torneo donde los Tigres se coronaron por cuarta vez.