La afición sí festejó la sexta

Sin importar el frío y el desvelo, los aficionados del León esperaron la llegada de su equipo para festejar con ellos y reconocer su esfuerzo por el campeonato obtenido el domingo.

León, Gto.

Sólo 15 minutos bastaron para que la afición se sintiera complacida en ver a los nuevos campeones. No importo la espera, ni el frío que ya pegaba a las 2:00 de la mañana del lunes, sólo pedía una cosa, ver a la fiera.


Cerca a la 9:00 de la noche los aficionados comenzaron a entrar al estadio. En menos de una hora el cupo ya era del 98%, por lo que la puerta de la zona 5, tuvo que cerrarse, pese a ello los aficionados buscaban otras opciones para ingresar, ya que no hubo ningún filtro de seguridad, todos podían pasar y podían introducir cualquier tipo de bebida sin ninguna restricción.


Banderas ondeando, porras, gritos, la tradicional ola y el ‘leooooooón’, ‘leeeoooooó’, ambientaba la fiesta, por haber conseguido la sexta copa.


La euforia llegó cerca a las 11:00 de la noche, cuando comenzó a proyectarse en la pantalla –se ubica en la parte alta de la zona 10-, las imágenes uno a uno de los jugadores del León, siendo el más aplaudido y ovacionado el director técnico Gustavo Matosas.


Ya ambientados, cantando una y otra vez, caminos de Guanajuato, también comenzó a proyectarse los goles del partido de ida. La emoción de ese día regresó, con gritos y aplausos se festejó nuevamente.


Sin perder detalle alguno los aficionados, en el momento en el que se proyectaba la imagen del entrenador del América, Miguel ‘El Piojo’ Herrera, el abucheo era total, y en un par de ocasiones, en una sola voz se escuchaba, “que chin…. su madre el Piojo”.


Pero la emoción y la euforia retumbó el Nou Camp, justo cuando se proyectaron los tres goles, que le dieron el triunfo a Los Esmeraldas de León, incluso el autogol de Nacho González, que lejos de un reclamo, sólo se lamentó.


Niños de todas las edades, jóvenes, adultos y hasta abuelos, esperaban ansiosos a los campeones, sin embargo dando la 1:00 de la mañana, los ánimos comenzaban a disminuir. El frío pegaba más y difícilmente se lograban calentar los ánimos.


Pasando la una de la mañana comenzaron a abandonar el estadio. Mientras que otros aficionados silbaban y pedían ver a los panzas verdes. A través del sonido sólo se escuchaban mensajes de “ya llegaron”, “en 30 minutos ya están aquí”, pero no era suficiente consuelo.


Siendo la 1:40 de la mañana, la noticia fue “en 20 minutos llegan, ya vienen”, por lo que algunos aficionados se regresaron, el estadio ya se encontraba a un 40% de su capacidad. Sólo 15 minutos se pudo ver en la cacha a los nuevos campeones y su director Gustavo Matosas y fue suficiente para olvidar la espera.


Al menos 4 aficionados brincaron a la cancha para abrazarlos, pero sólo uno logró su objetivo, el resto fueron alcanzados por los elementos de seguridad.


El Profe Matosas, al tomar el micrófono agradeció el apoyo y destacó el trabajo del equipo. La afición simplemente se le rindió y lo ovacionó, de tal manera que se escuchó como si el estadio estuviera lleno como en la final de ida.