Un santista muy leonés

José Alberto profesa su amor por el equipo lagunero aunque lleva 15 años viviendo en la ciudad de León.

Aunque sus vecinos no le dieron ayer muestras de cariño, Alberto está orgulloso de su equipo.
Aunque sus vecinos no le dieron ayer muestras de cariño, Alberto está orgulloso de su equipo. (Mauricio Contreras)

León, GTO.

En León, José Alberto Salazar Roiz talla diariamente madera, inspirado en los colores verdiblancos, pero de un equipo que por el día de ayer fue 'odiado' por miles de aficionados panzas verdes.

El Santos es el equipo de sus amores. Por el que daría la vida.

Por el que se apasiona al hablar.

En su taller de carpintería la historia en la cancha del Santos está plasmada en las paredes de esta llamada Fábrica de Muebles El Castor.

José Alberto llegó a esta ciudad zapatera desde hace quince años, es originario de Torreón, Coahuila, pero su amor por el equipo que representa en el futbol a su tierra natal, no lo cambia por el equipo Esmeralda, aunque a lado de él, corten y tallen madera tres leoneses aficionados al Equipo León y uno más al Atlas.

Sus cinco trabajadores son aficionados a equipos contrarios y siempre que juega contra el Santos, le proponen una y mil apuestas, la de ayer, fue un almuerzo, dos cientos pesos y una marometa con la playera del León puesta.

"León va a ganar la primera entrada 4-0, fácil y la segunda, vamos a darle chance: 2-0. A la segura", dice Juan Manuel Paredes Claudio, trabajador en este taller, quien ya se imaginaba a su jefe (José Alberto) haciendo marometas con la verdiblanca local.

Y el mismo José Alberto, acepta que el León está en uno de sus mejores momentos, pero mantuvo la esperanza de que su equipo natal diera la batalla.

Pero lo malo, dice Israel Martínez Limón (otro de sus empleados, el que le va al Atlas), es que cuando el Santos pierde no quieren ni parársele enfrente, es más, es la fecha posterior al partido en la que no piden aumento de sueldo porque saben que no estará de humor para aprobarlo.

"Dice que por el Santos da la vida y que por mi da la cara (ante los clientes)", agregó bromeando Israel.

Ayer fue el día de ver de nuevo jugar a los once de Coahuila. En un estadio en el que no muchas veces respetan a los visitantes.

Es por ello que dijo, se mantuvieron, él y su familia, como en otras ocasiones: "calladitos", con cualquier jugada buena del Santos. Y vestidos, como si acudieran a hacer cualquier otra actividad ordinaria.

"No fuimos vestidos con camisa, porque ya nos ha pasado. Nos empiezan a gritar cosas y aventar cosas, mejor vamos y calladitos. Si mete gol me voy al baño a gritarlo".

Y si bien, cientos de leoneses, aficionados a los Esmeraldas no comprenden el amor que tiene José por el equipo de su natal Coahuila, José platica que sus amigos más cercanos de origen leonés lo han recibido con las manos abiertas y que dialogan y discuten con él sobre las intervenciones de estos dos equipos.

Para este juego José auguró la derrota del Santos de sus amores, pero se siente orgulloso de que por lo menos se mantenga aún entre los cuatro mejores equipos del torneo.