Roque cambió; El Gallito no

El panorama en el pueblo natal de Juan José Vázquez se ha modificado, pues hay una gran expectación por verlo triunfar; sus amigos y vecinos dicen que es un tipo sencillo.

Roque, Celaya.

Así como Juan José Vázquez, El Gallito, puso la pelota en el ángulo el sábado pasado, así puso a la pequeña comunidad de Roque, en el municipio de Celaya en el mapa.

Hoy no hay personaje más famoso en esa pequeña comunidad, todos hablan de El Gallito, de sus goles y su futbol; de su fama y sus victorias, pero más hablan de su humildad.

Y es que cada vez que el contención de los Esmeraldas del León pisa el suelo que lo vio nacer, vuelve a ser el chiquillo que iba de calle en calle compartiendo sonrisas y un balón.

Los niños son los más grandes admiradores del jugador guanajuatense y algunos aseguraron que cuando crezcan seguirán sus pasos en las canchas.

"Yo veo los partidos del León en mi casa o en la casa de los papás de El Gallito, mencionó un pequeño de seis años quien llevaba un balón de color verde.

El niño junto con sus amigos se reúnen cada noche para convertir la plaza central cubierta de baldosas en un auténtico terreno de juego.

"Yo vivo cerca de la casa de Juan y cada domingo espero verlo pasar para saludarlo", dijo otro de los pequeños quien además contó que celebra cada jugada del medio Esmeralda.

Al igual que los pequeños, los adultos aprovechan los partidos de la Fiera como un motivo para convivir. Algunos sacan sus televisiones a la calle y otros se reúnen con los amigos para pasar un buen rato.

La señora Josefina Rodríguez mencionó que aunque no se considera una aficionada de los partidos de la Fiera se une al festejo de los habitantes.

"Me siento muy bien al saber que El Gallito ha llegado muy lejos", mencionó.

Por otra parte, sus compañeros de aula aseguraron que José Juan Vázquez Gómez siempre se caracterizó por ser un joven tranquilo, sencillo y feliz.

"Al Gallito siempre le llamó la atención el estudio, pero al mismo tiempo le echaba ganas al fútbol", dijo una de sus compañeras de preparatoria, "siempre ha sido muy amiguero, feliz y cantador", añadió.

En la esquina de la calle Vicente Guerrero y Miguel Hidalgo se encuentra la banca de concreto en la que se reunía con sus amigos de la infancia, y hasta la fecha es un sitio que el joven esmeralda aún frecuenta.

Sus mejores amigos de toda la vida, Jesús Ramírez El Maldad y Javier Alvarado, El Mollejas mencionaron que desde que se conocieron en la escuela, el Gallito siempre sobresalió por sus habilidades en el fútbol.

Los dos jóvenes mientras contaron sus experiencias sobre el jugador esmeralda esbozaron una sonrisa y se mostraron orgullosos por tener un entrañable amigo entre las filas de Gustavo Matosas.

"Cuando viene nos vamos a las canchas que se encuentran a unas cuadras de aquí, pero ya no juega, dice que trata de cuidarse y no lesionarse para rendir en los partidos", relató su amigo Javier.

Los dos amigos recordaron el día en que su equipo escolar fue el campeón de la telesecundaria donde estudiaban, "ganamos por él", contó "El Maldad" en medio de risas.

"Échale ganas, sigue adelante, traen un buen equipo y ojalá que queden campeones", mencionaron a su amigo.

Cada noche, el señor Rodolfo Vázquez y doña Basilisa Villagomez cuentan a los vecinos las hazañas que su nieto realiza en la cancha y expresan su orgullo por el joven guanajuatense.

"Roque es pobre pero muy animoso y todos aquí estiman al Gallito y cuando viene, todos lo visitan", relató doña Basilisa, "y cuando gana el León, todos se ponen bien contentos, donde quiera andan con las matracas y dando de gritos", añadió.