‘Cuando fuimos campeones’

Los aficionados al futbol tienen presente el 7 de junio de 1992, aquella vez que el equipo del León levantó la copa.

El equipo León se convirtió en campeón. 1992.
El equipo León se convirtió en campeón. 1992. (Especial)

León, Gto.

Éramos millonarios. Un viaje en camión costaba 600 pesos, por ir desde el centro a León Moderno un taxi cobraba 5 mil pesos y por una Coca-Cola desembolsábamos $850 en la tienda de la esquina, antes de que existieran las rojiamarillas tiendas de conveniencia. Hacienda Echeveste se veía tan lejos como hoy nos lo parece Villas de San Juan 3a sección.


Verano de 1992, la última vez que vimos campeón a León y unos meses antes de que le redujeran tres ceros al peso mexicano. De ese entonces Tita es el personaje más recordado. Es curioso que a la fecha no exista una calle "Milton Queiroz" en la ciudad.


Salinas y Rocha de la calle 5 de Mayo ofrecía sus primeras ventas nocturnas con 30, 60 y 90 días sin intereses y en los cines de Organización Ramírez se proyectaba "Paraíso" con Don Johnson y Melanie Griffith, así como "Arma Mortal 3" protagonizada por un melenudo Mel Gibson, pero el éxito estaba con "Octagón y Atlantis. La Revancha", que llevaba su tercera semana de éxito en el cine Las Américas.


Benedettis Pizza abría su primera sucursal en bulevar Campestre y La Gran Plaza era el sitio más "in" de la ciudad. La tienda fotográfica De Llano, a donde muchos acudían a tomarse las fotografías importantes, ofrecía su recién llegada videocasetera Sony en $1 millón 329 mil, control remoto incluido.


En las oficinas aparecían las primeras computadoras que tardaban una eternidad en encender, comparadas con los teléfonos inteligentes del presente. Predominaban las máquinas de escribir Olivetti para trabajo pesado que se podían conseguir por unos $900 mil.


Para ver el partido de aquel 7 de junio de 1992 las familias se reunieron en sus casas y compraron botanas, papitas y guacamayas acompañadas por un six de cerveza de $9 mil 500 o una Diet Coke en paquete de 6 por $6 mil 900. Una botella de Tequila Herradura de 1 litro valía $56 mil en Mi Tienda, mientras que un litro de suavizante de telas costaba $7 mil 990 en el Superdescuentos de Parque Hidalgo.


Luis Miguel se presentó el 5 de junio de 1992 en el Estadio La Martinica y los boletos los vendían en Helados Bing desde 40 mil pesos. La Universidad de La Salle era la UBAC, a donde los estudiantes llegaban en la saturada combi ruta 4 (no había orugas ni estaciones de transferencia) y los Juegos Olímpicos de Barcelona 92 estaban por comenzar.


Ese domingo el termómetro alcanzó los 30 grados centígrados, faltó un minuto de juego porque el árbitro y hoy comentarista de televisión, Arturo Brizio, no pudo controlar a los fotógrafos que invadieron el campo, y se jugó un preliminar del Campeonato Nacional de Reservas donde Guadalajara goleó 4-0 a Toluca.


Por televisión había pocos programas especializados en deportes y las noticias las veíamos por la desaparecida red ECO. Los programas que nos entretenían eran "Vamos a jugar, jugando", "Cándido Pérez" y "Ándale" con Paco Stanley.


Un día antes de la final en que la fiera venció 2-0 a Puebla, se presentaba Bronco, Los Rehenes y la revelación de 1992: Los Vallenatos de la Cumbia.
Además del "LEÓN CAMPEÓN" que registraron todos los medios locales se publicaron felicitaciones personales y corporativas para el Club León y para el Ingeniero Roberto Zermeño mezcladas con noticias como "Analizan falta de medicamento en el IMSS"; "Siguen marginados los Sordomudos de México"; "Nuevos ejemplares en el Zoológico de León"; y "Og Mandino viene a dar una conferencia a la CICEG por su 50 aniversario".


La ciudad era más chica. Empezaba en el desaparecido puente donde hoy se erige el Distribuidor Vial y muchas colonias y bulevares aún no tenían para cuando figurar en el mapa.


Tampoco habían nacido muchos jóvenes que hoy gritan eufóricos los goles de Boselli y Britos y se emocionan con las jugadas de Gullit Peña.
De aquel domingo de festejos todos tienen un recuerdo. Por el bulevar Adolfo López Mateos circularon autos Oldsmobile, Tsuru II, Golf, Atlantic, Cougar, Topaz y camionetas Pick Up con los vidrios rotulados con pintura blanca llenas de personas que ondeaban sus banderas. Pit-pit-pit-pit-pit. "Tita presidente"; "León Campeón" y "Piel verde".
El recuerdo está fresco sí, pero los leoneses ya quieren renovar su devoción.