La boda y el León, un mismo festejo

Aún en los eventos sociales, los aficionados esmeraldas no pierden la oportunidad para mostrar su pasión por el equipo León.

Los aficionados demuestran su lealtad al equipo en las reuniones.
Los aficionados demuestran su lealtad al equipo en las reuniones. (Pilar Muñoz)

León, Gto.

Bodas, bautizos, primeras comuniones, quince años y otros eventos que son especiales para sus anfitriones, se han convertido en sede de reunión para ver partidos de futbol.


Los aficionados al equipo León han dejado de lado los festejos familiares o de los mejores amigos para ir al estadio, a un bar o a una casa e improvisar un pequeño estadio conformado por televisiones, iPads, radios o computadoras portátiles.


Al mismo tiempo que Miriam López y Alfonso Martínez unían sus vidas en una ceremonia al civil familiar y privada, se disputaba el partido que colocó al equipo León en las semifinales del Torneo Apertura 2013.


"En estos momentos mi corazón está dividido, por un lado me gustaría estar apoyando al equipo en el Estadio, pero por otro quiero estar aquí con mi esposa" dijo Alfonso.


Alfonso y Miriam eligieron esta fecha para casarse sin saber que ese día se jugaría la vuelta contra Monarcas Morelia en la casa de los Esmeraldas y que además uniría a los aficionados verdiblancos en el Estadio León.


Poncho platicó que cuando sus familiares, seguidores de la Fiera, se enteraron que ese mismo día el equipo verdiblanco iba a jugar el partido en casa contra Monarcas recibió "reclamos" de broma y peticiones para cambiar la boda para otro día.


Poco a poco, el pastel se terminó, los meseros repartieron apresuradamente los últimos platos a los escasos invitados que quedaban en la celebración de esta boda.


De pronto, Alfonso sacó una playera verde, era la playera del equipo León, la cual guardaba para lucirla en el momento adecuado, "aquí está mi piel, no debe de faltar ni en la boda", comentó a sus invitados entre risas.


"Hoy gana la Fiera con anotaciones de Boselli", añadió rápidamente el novio.


"Yo no soy muy fanática del fútbol, pero él sí, así que yo respeto sus gustos", dijo la feliz recién casada mientras sostenía la playera verde junto a su marido.


Después de que Poncho y Miriam contrajeran matrimonio, algunos de sus primos salieron en busca de una banda ancha para sintonizar el partido en sus dispositivos móviles y disfrutar de las dos celebraciones al mismo tiempo.


Los recién casados esperaron a que el jardín se encontrara vacío para poder disfrutar en la comodidad de su hogar el esperado partido.


En el evento los celulares y las tabletas se asomaron entre los invitados; en algunos momentos los sacaban para revisar el marcador.


Ernesto Patiño Saldívar, primo de Poncho, y su novia Angélica Estrada compartieron su gusto al portar la piel esmeralda la cual guardaron en su automóvil, mientras esperaron a que el lugar luciera más vacío para poder retirarse a ver el partido.


"Yo estoy aquí celebrando que mi primo se haya casado, me da mucho gusto que sea feliz, pero, sí tenemos muchas ganas de ver el partido; mi gallo de esta noche es Boselli", dijo Ernesto.


Juan "N" un mesero que atendió a los invitados en la fiesta, se mostró relajado pero al mismo tiempo desesperado; al preguntarle por qué actuaba de esa manera respondió rápidamente: "no pues yo quería ir a ver el partido, pero pues tenía que trabajar, además no creo que ahorita siga la venta de boletos para entrar al estadio".


Los mismos vecinos del fraccionamiento dieron a los asistentes los informes del marcador; no faltó aquel grupo de amigos que se reunió en casa de uno de ellos para ver el partido.


Los invitados y los novios platicaron, mientras, otros se despedían.


De pronto se escuchó el grito de: "¡Goool!". De inmediato todos abandonaron conversaciones o dejaron a medias esos abrazos de despedida para saber una sola cosa que les erizó la piel ¿quién anotó? ¿Cómo va el marcador? Hasta que llegó alguien a informar que el marcador iba 3-0 a favor de la Fiera.


Todos en la fiesta confiaron en que esa noche el equipo brillaría en la cancha; que esa misma noche los verdiblancos bautizarían ese matrimonio con su triunfo.


La afición esmeralda, siempre deja claro que llueva, truene, relampagueé... o se case un familiar, estarán alentando a su equipo por cualquier medio y modo posible.


¿El mejor regalo de bodas para los recién casados? El triunfo por una goleada de los Panzas Verdes y su avance a las semifinales del Torneo Apertura 2013, sin dudar.