León noquea a América

El conjunto de Juan Antonio Pizzi venció al de Ignacio Ambriz, que sigue sin ser capaz de reaccionar cuando se ve abajo en el marcador; Rubens Sambueza volvió a ser expulsado

LEÓN, Guanajuato

América no encuentra el punto de reacción, y se asoma a una espiral peligrosa. Se rompen las Águilas en defensa y también en la concentración, la sangre sigue caliente y les puede más la ansiedad que la serenidad. El partido contra León era una prueba para calibrar su capacidad para reinventarse después de la derrota en el Clásico, pues bien, el equipo de Ignacio Ambriz se partió, flaqueó en la retaguardia, careció de lucidez en el centro del campo y remató poco —y mal— en ataque.

Anoche se vieron de frente dos equipos con intenciones bien definidas, con la mirada puesta en ofender la portería ajena. Ambriz volvía a tener carro completo y modificó el esquema que tan buenos dividendos les había dado en otras tardes. Benedetto fue titular, pero no Andrade, el Rifle dejó su lugar a Darwin Quintero.

El colombiano fue voluntarioso en el Clásico contra Chivas, eso le valió para ganarse la titularidad ante los esmeraldas, pero Darwin dista mucho de ser una solución al frente, nadie puede negar que busca sus opciones, las pelea, pero no está acoplado a los automatismos del resto de sus compañeros, ayer hubo lapsos en los que quedó colgado al frente y no apoyaba en las tareas defensivas.

En el arranque, los dos equipos salieron a buscarse la cara, ninguno reculó, jugaban a pecho descubierto, pero en las áreas no encontraban el punto fino para rematar a gol. Se iba de un área a la otra, a la espera de alguien que rompiera el cero.

Entonces fue León el que empezó a interpretar mejor el partido, a encontrar su mejor versión en la amplitud por las bandas con Elías Hernández y Hernán Burbano. Mientras, América enfocó su partido en buscar a alguno de sus ejes de ataque, en lugar de abrir el juego por las bandas, muy centralizao y poco ancho.

Los esmeraldas se acompañaron, fueron pacientes a la hora de armar su oportunidad, hasta encontrar la jugada que abrió el partido. Un centro de Elías lo remató Boselli, pero Paul Aguilar tapó el balón, Burbano fue más rápido y solidario, en vez de rematar cedió para Mauro que llegó antes que Goltz, el atacante leonés empujó la bola al fondo al 23'.

América no logró reaccionar, fue incapaz de tomar la pelota y procesar el partido, León le superaba en el medio campo, Montes, Peña y Vázquez estuvieron un paso por adelante de los centrocampistas azulcrema, el trío leonés le dio mejor circulación a la pelota y encontró líneas de pase con mayor facilidad.

Los esmeralda masticaban sus jugadas, siempre pacientes, de izquierda a derecha o viceversa. Mauro estuvo a punto de marcar el segundo en un centro de Hernández. La respuesta americanista fue tibia, ninguno de sus intentos tuvo mayor trascendencia.

Fue más vivo y rápido el conjunto de Pizzi, Burbano ganó un rechace y cedió para el Gallito Vázquez, éste se deshizo de Güémez y sacó un zurdazo que dejó parado a Moisés. América claudicaba, no veía la pelota ni parecía encontrar el modo para reengancharse al juego.

Al inicio del segundo tiempo estuvo cerca del descuento, pero Benedetto no atinó en el remate. León mantuvo la intensidad y la determinación; mientras a América se le fue calentando la sangre. Sambueza, el capitán, el que debe dar ejemplo en estos escenarios se fue expulsado porque recibió dos amarillas en tres minutos, las dos por faltas sobre Fernando Navarro.

Con un hombre más, León explotó mejor los espacios. Ambriz mandó a Andrade y Arroyo, pero su equipo ya estaba descompensado y no daba visos de poder montar una brava reacción, sobre todo porque los locales eran los dueños de la pelota, y controlaban a placer el pedal del acelerador.

Así llegó el tercer gol de La Fiera. Hernán Burbano encaró a Paul Aguilar, le hizo una faena al defensa que en toda la noche solo le vio el número al colombiano, Darío tiró una diagonal, la bola llegó al área chica y ahí el Chapo Montes solo tuvo que poner el pie izquierdo para empujar el balón.

En una hora de juego, León exhibió a América lo dejó maltrecho, desnortado, mostrando sus deficiencias defensivas, su dinámica fue mayúscula en medio campo y frenó a delantera azulcrema, a quienes les ganó la ansiedad.

Hay varios detalles por corregir en América, las formas y los modos en la victoria habían sido buenos; en la derrota también se debe analizar ambos factores para reencontrar el camino. La espiral puede ser más peligrosa. El momento actual demanda intervencionismo de Ignacio Ambriz.