Gustavo Matosas, clave en el resurgimiento de León

El entrenador uruguayo ha sido parte fundamental del éxito de León, ya que fue el técnico que logró el ascenso y consiguió el bicampeonato

Gustavo Matosas, entrenador de León
Gustavo Matosas, entrenador de León (Mexsport)

León, Guanjuato

Aunque llegó un año después, Gustavo Matosas forma parte importante en la historia de los cuatro años de Grupo Pachuca al frente del León.

Matosas es uruguayo, pero siente un leonés más. Además ha logrado, respetando el plano profesional, una gran amistad con Jesús Martínez Murguía.

Así que como parte importante de estos cuatro años, Matosas aceptó la entrevista de La Afición para hablar de los momentos que ha vivido con este equipo.

“Puede salir bien o puede salir mal, pero nadie borrará de mi cabeza lo que he pasado en León. Dios tiene un destino para cada uno y afrontaremos lo que venga”, dijo el entrenador charrúa.

¿Entendería la vida a partir de ahora sin León?

No, mi vida en esta ciudad bendita, con esta gente, ha sido espectacular. Si me preguntas que pienso de lo que he vivido en León, digo: ‘puta madre, gracias ciudad, gracias afición’, porque he vivido cosas maravillosas.

¿Por qué eligió venir al León en 2011?

Cuando llegue dije: ‘a ver si de verdad es tan cabrón ascender al León’, porque es un equipo grande. Yo me acuerdo cuando era niño vi una final entre Léon y Toluca, donde jugaba mi padre, eran gran equipo y a mí se me hacía raro que estuviera en Segunda División.

¿León le ha cambiado la vida?

Sigo siendo el mismo tipo como cuando llegué. Le sigo reconociendo al hincha del León todo lo que ha hecho en el progreso del equipo, ¿Qué ha cambiado?, los niños  volvieron a sentir lo que es el amor por los colores, eso me ha dado una esperanza, no me preocupa el aficionado de 50 años, sino los niños que veo en la calle, ellos van a hacer que en 40 años siga la misma afición por el equipo.

¿Fue ‘muy cabrón’ ascender al León?

Yo nunca me voy a olvidar del 12 de mayo. Soy muy malo para las fechas, pero me acuerdo muy bien de la fiesta que era el estadio, era una locura. Puede haber un bicampeonato, pero el día del ‘vamos a volver, vamos a volver, vamos a volver a Primera, vamos a volver’, ese era mi grito de guerra. No me acuerdo del día que le ganamos al América, al Pachuca, pero el 12 de mayo marcó mi vida.

¿Qué guarda de ese 12 de mayo?

El ‘Ronal’ (utilero), que es como un hijo, mandó grabar el saco de esa noche con la fecha y nunca más lo use, lo tengo como un recuerdo. También, de un artista leonés, tengo un cuadro pintado, es un León de más o menos 2x2, nadie lo conoce, es como la protección de mi casa. Me acuerdo mucho con Burbano su sonrisa en el festejo del quinto gol.

¿Cuál sería el legado de este equipo?

Sería que la gente recuerde a estos jugadores que dejaron todo en la cancha. No importa de dónde vengas, si tienes un sueño, debes de luchar por conseguirlo, dar ese plus, importa el alma que tengas para hacer las cosas.

Ha visto partidos anteriores del Club…

Sí, veo el del ascenso, no tanto los de las finales. Fue la alegría de casi dos millones de personas, de una ciudad, fue como si me dieron un abrazo al alma, como el niño que dejo salir cada vez que dirijo. Me di un abrazo con ‘Chucho’ y le dije “gracias por tu apoyo”; él me complace como un hermano, si necesito algo me lo cumple. Hemos formado una gran amistad. En el Draft, las mesas son como para 14 personas, en León solo somos cuatro, ‘Chucho’, Rodrigo, ‘Chavicos’ y yo; cuatro decidimos por el bien del equipo. Me han dado la confianza como si fuera el dueño del equipo, pero solo soy el entrenador.