George Capwell, un estadio muy sudamericano

El George Capwell, casa del Émelec, es estadio que encierra un aroma, una sensación a futbol sudamericano.

El Estadio George Capwell.
El Estadio George Capwell. (Especial )

Guayaquil, Ecuador

 Enclavado dentro de una zona muy céntrica y poblada, el Capwell está alejado de los lujos que la modernidad de los tiempos exige, el ahora llamado Estadio Banco del Pacífico es una obra de arte tributo al futbol rancio, al de antaño, al de siempre, al que le suspiran los románticos del futbol.

Cemento, acero, mayas, césped pero eso sí con mucho sabor a futbol; eso es el estadio de los emelecxistas.

En una referencia inmediata lo pudiéramos referenciar con el Estadio La Martinica, una estructura y distribución muy similar a la que fuera la casa del Unión de Curtidores hace más de tres décadas. 

Una cancha corta y pegada a las tribunas que aún son separadas por mallas.  La cercanía del aficionado con los jugadores en el campo de juego confirman lo difícil que es sacar puntos en la casa del actual campeón del futbol ecuatoriano.

Pilares de acero sostienen el techo de una de las tribunas, exactamente la que da enfrente a las bancas de los equipos.

Las cabeceras del estadio, así como la parte de las tribunas que están detrás de las bancas se levantan por lo alto en una línea casi vertical en relación al campo de juego. Mientras

Es precisamente en una de esas cabeceras y en la tribuna que está detrás de las bancas de los equipos que están las los palcos acá llamadas suites.

El inmueble que tiene capacidad para 25 000 personas no cuenta con butacas.