Crónicas de la afición: camino hacia la victoria

Los aficionados cuentan distintas historias, desde madres Panzas Verdes que aplican la ley de hielo a sus hijos americanistas hasta familias numerosas que se reunen a ver jugar a su equipo.

Micaela Durán, aficionada al Equipo León.
Micaela Durán, aficionada al Equipo León. (Cortesía)

León, GTO.

Mientras usted lee esta página, decenas de autobuses que salieron de León están arribando al Estadio Azteca en la Ciudad de México. Son las porras de aficionados leoneses, muchos de ellos están incluso sacrificando su aguinaldo laboral, la cena de navidad o los regalos de esta temporada, todo sea por apoyar al equipo esmeralda.

"No importa si no entramos al estadio, estaremos ahí apoyando"

Baltazar Gutiérrez, líder de la porra Ultra Verde.

La porra Ultra Verde tiene un líder que ha coordinado hasta 160 autobuses con aficionados leoneses para apoyar a La Fiera, en el estadio en el que le toque jugar.

En esta ocasión, coordinó 10 vehículos de 40 plazas para asistir a la Final de la Liga MX, a celebrarse hoy en el estadio Azteca.

Sin embargo, el 95 por ciento de los asistentes, no tiene boleto para ingresar al estadio.

Es decir, que de las 400 personas que confirmaron su asistencia en los autobuses coordinados por Baltazar, a lo mucho, unos 50 cuentan ya con su boleto de entrada al partido entre León y América.

"Nos ha frenado mucho lo que se comenta de que ya no hay boletos para el partido. Pero no nos importa, nosotros iremos a apoyar al León, aunque nos quedemos afuera", dice Baltazar.

La fe verde es suficiente para asistir a la ciudad más grande del mundo, con la esperanza de que los kilómetros, la fila larguísima, el frío, el hambre, y el cansancio, valgan la pena y los aficionados puedan comprar un boleto en la taquilla, que podría abrir a las 10 de la mañana.

En caso de que sea cierto eso que dicen en las noticias, de que ya no hay boletos, la opción es la reventa. "Ni modo. De acuerdo a las posibilidades de cada uno, ahí ya podrán comprar sus entradas", explica Gutiérrez.

Baltazar cuenta a MILENIO que entre 1 y 2 de la madrugada es la hora de salida aproximada para llegar a la Ciudad de México por la mañana, antes de que las taquillas abran.

En cuestión de seguridad, Baltazar confía en que todo estará bien, pues asegura que en todas las visitas que ha hecho a la Ciudad de México, los operativos de seguridad cuidan mucho a los visitantes y eso permite que todos estén contentos.

"De milagro alcancé boleto"

Ulises Ortiz Moreno, aficionado. Compró su boleto en Ticketmaster.

Ulises es aficionado panzaverde y a las 6 de la tarde de ayer sábado, aún no definía en qué se transportaría al Estadio Azteca para ver la Final entre León y América. Pero él estaría ahí, sin duda.

Él es uno de los pocos aficionados que aseguró su boleto a tiempo, antes de que se agotaran los boletos.

"Una persona que vive en México compró los primeros boletos. Luego se sumaron otros amigos para ir al partido de la Final, pero ellos ya no alcanzaron", cuenta Ulises.

Media hora después de la compra que hizo su amigo en la Ciudad de México, Ulises trató de ingresar a la página de Ticketmaster para comprar más boletos con otros amigos. No pudo hacerlo: los boletos se habían agotado.

"Voy con cuatro personas más, que fueron quienes alcanzaron boletos", cuenta. Sin embargo, ayer por la tarde aún debatía con sus amigos si ir en auto propio o mejor ir en camión con otros aficionados.

La desventaja de ir por su cuenta en un auto, sería el problema de las placas pues temen que dependiendo del marcador, pudieran sufrir alguna agresión.

Ulises no dudaría en pagar gasolina y casetas, o bien, el pasaje en autobús. Todo lo estuvo planeando con anticipación.

"Tal vez el gasto sea el mismo, tanto en casetas y gasolina. Pero la ventaja en camión es que nosotros no manejamos y así podemos descansar un poco en el trayecto", dice.

Ulises se siente tranquilo y afortunado por haber conseguido a tiempo su boleto.

"Nos costaron 408 pesos cada boleto. Ahorita la reventa está de dos mil a cinco mil 500, según me han comentado amigos del D.F.", cuenta.

"Hoy mi hijo y yo no nos hablamos"

Diana Cordero, madre de un fan del América.

"Hoy no nos hablamos. Hoy tenemos una guerra futbolera", dice Diana, una madre divorciada, originaria de la Ciudad de México que radica en León desde hace seis años.

Diana es fan del León, en tanto que su hijo de 18 años, lo es del América. Con el amor de una madre, ella lo ha educado, sin embargo, con el amor que le tiene al León, le ha ganado varias apuestas.

Esta mamá futbolera le ganó a su hijo la apuesta de una cena, con los dos goles que metió el León el pasado jueves, en el partido de ida de la Final de la Liga MX.

"Les gané una cena y 500 pesos. A veces apostamos una comida, o 200 pesos, así entre familiares. Todos somos futboleros", cuenta Diana.

Hoy Diana está dispuesta a pagar hasta dos mil pesos por un boleto para la Final entre León y América. Lo estuvo ahorrando desde hace más o menos un mes, cuando el León comenzó a perfilarse para ser campeón.

"De a poquito en poquito, ahí le estuve apartando dinero por si llegaba León a la Final. ¡Y sí llegó!", expresa Diana.

Sólo por hoy, ella y su hijo no serán amigos. Este es un duelo definitivo. Sólo ciertos días del año, como hoy, ella espera ganarle a su hijo y "tumbarle" otros 200 pesos.

Diana viajó sola al Estadio Azteca. Salió a media noche del estacionamiento de Soriana Malecón, aunque desde antes de las seis de la tarde estuvo apoyando en la coordinación de los autobuses de la Porra Ultra Verde.

Desde hace seis años que radica en León, Diana adoptó al Club León como su equipo y los ha apoyado asistiendo a sus partidos.

Por eso el partido de hoy no se lo podía perder. Será de taquilla o de reventa su boleto, pero ella estará ahí. "Es la Final. No me la puedo perder", dice.

"No nos quieren vender boletos, pero se les va a voltear el chirrión por el palito"

Lizbeth Durán, fan del León.

A las dos de la tarde de ayer, Lizbeth se maquillaba y usaba zapatillas de tacón para asistir a la fiesta navideña de su trabajo. Todo su arreglo lo hizo a un lado por la noche, para asistir hoy de tenis y playera verde al Estadio Azteca.

Ayer mismo, Lizbeth cobró su aguinaldo laboral, y en conjunto con sus ahorros, destinó mil 200 pesos para llevar a la Ciudad de México.

"Eso que dicen de que ya no hay boletos, no es cierto. No nos quieren vender boletos pero se les va a voltear el chirrión por el palito, y los panzasverdes estaremos ahí para apoyar a La Fiera", cuenta emocionada Lizbeth.

En otras ocasiones, Lizbeth se lleva a sus sobrinos a ver en vivo el futbol. Sin embargo en esta ocasión no le alcanzó el dinero y por eso se irá sola.

"Mil 200 y ya es mucho. Es todo lo que puedo pagar por un boleto. Pero sé que vale la pena, porque es la Final y esto es historia para el equipo. Yo quiero estar ahí", dice.

Para Lizbeth, esta disposición de su aguinaldo significa que el próximo 24 de Diciembre no podrán cenar en su casa un platillo especial. Es decir, la posibilidad de que el equipo esmeralda sea campeón impacta directamente en la Navidad de su familia.

Sin embargo eso no es motivo de angustia para la joven soltera, porque asegura que su familia estará unida.

"No importa, podemos cenar algo muy sencillo, como sándwiches o taquitos dorados. Estaremos juntos, apoyando a nuestro equipo campeón", dice.

"Componte, vieja. Y te llevo al Estadio Azteca"

Micaela Durán, ve el futbol con sus 28 nietos

Cada vez que el equipo León juega, Micaela acomoda una docena de sillas blancas de plástico que guarda justo a la entrada de su casa. Ahí, el fútbol une a los diez de los 12 hijos que ella dio a luz, y que le han dado 28 nietos. Todos ellos tienen su playera verde.

En su domicilio en la colonia San Nicolás, Micaela ha vivido los últimos 30 años. Siendo de la tercera edad, ella porta orgullosa su playera rosa mexicano, con el escudo del León impreso adelante.

"Mi viejo me dice que me componga, pa llevarme a México al fútbol. Pero pos mis piernas me duelen mucho, no puedo andar caminando tanto", cuenta.

En su casa, la fachada es color verde, justo del mismo tono del que son las 28 playeras de sus nietos. También hay adornos amarillos. "Es por el equipo León, aquí le vamos al León con todo", cuenta.

Dos de sus hijos fallecieron por distintas causas. Por eso conserva sus fotografías ahí en la sala. "Ellos ven el fútbol con nosotros", dice.

Ahora que el equipo León llegó a la Final de la Liga MX, las reuniones en su casa se han realizado con mayor frecuencia.

Ahí, entre macetas con Nochebuenas, cuadros de la Virgen María, el Papa Juan Pablo II, el arbolito de navidad, casitas navideñas y las fotos de los hijos que ya partieron, hasta 50 personas se acomodan para ver los partidos del León en una sola televisión.

El Gullit Peña, Darío Burbano y "el Rafas", como ella le dice, son los jugadores preferidos de Micaela. "No me puedo perder a esos morenazos", dice.