Choque de titanes

Miguel Herrera se ha consolidado como el entrenador de mejores resultados en dos años con América; en el mismo lapso, Gustavo Matosas logró el ascenso.

León, Guanajuato

Una de las frases que más ha popularizado Miguel Herrera desde que salió campeón con el América es: “No soy guapo, pero estoy de moda”. Esta noche, de nueva cuenta, el entrenador de moda estará disputando una Final de Liga; sin embargo, enfrente estará Gustavo Matosas, otro estratega que ha dado de qué hablar en su paso por el León.

Así es, el duelo de esta noche representa el choque entre dos entrenadores extrovertidos dentro y fuera de la cancha, de estilo ofensivo y directo, y que han logrado que sus equipos sean protagonistas en los últimos tres torneos.

También es el enfrentamiento entre un técnico consolidado como Miguel Herrera, quien supo aprender de sus errores pasados y ahora se despide del América para tomar las riendas de la selección mexicana, con uno que busca el primer título que confirme una corta carrera en el futbol mexicano como Gustavo Matosas.

Incluso, para el entrenador uruguayo, el título de Liga representaría el éxito fugaz de un club que hace tres torneos estaba disputando el ascenso al máximo circuito. En estos tres torneos León ya tiene una semifinal, una Final (la que va a disputar), así como una participación en la ronda previa de la Copa Libertadores, y otra calificación a la misma justa, pero a la fase de grupos.

Aunque el camino de Matosas no ha sido del todo fácil con La Fiera. Si bien en su primer torneo fueron la sensación al llegar a las semifinales, en el siguiente, el fracaso imperó en un plantel reforzado para dos competencias: en la Liga no calificó y en la Libertadores no pasó de la ronda previa.

Pero en esta tercera temporada, León se volvió un equipo más sólido y enmendó los errores del torneo pasado, tuvo fichajes exitosos como el del argentino Mauro Boselli; además que jugadores como Rafael Márquez, Carlos Peña y Luis Montes regresaron a un nivel alto y competitivo.

León mantuvo un paso constante en la fase regular, pero ha sido en la Liguilla donde ha venido su explosión total, marcando 12 goles en cuatro juegos, lo que le ha colgado la etiqueta de favorito.

Incluso, Matosas tuvo un mensaje para el Piojo: “Qué bueno que los dos nos encontremos en esta Final, hay determinadas coincidencias futbolísticas que creo que le hacen bien al futbol y nuestros equipos lo plasman en la cancha y que bueno que tengamos esta chance. Yo estoy encantando, me gusta mucho poder enfrentar a Miguel”. 

Para Matosas hay similitudes en ambos conjuntos: “Yo no hablaría de dar espectáculo, sino de un estilo, de una manera de ver el futbol que si mi equipo no la realiza yo no me siento cómodo y no tengo nada que hacer acá”

Un grande nunca muere

Esta noche León regresa a una Final de Primera División, misma que no jugaba desde el Invierno 1997, cuando la perdió ante Cruz Azul. Después vinieron tiempos difíciles, en los que, según Matosas, los Esmeraldas  perdieron identidad.

“León es un equipo grande, lo que pasa es que fueron diez años donde hubo gente que le hizo perder identidad a León, no conozco la historia de ese tiempo y no sé cuál fue la historia, pero hoy la realidad de León es retomar la senda de lo glorioso que ha sido, en su historia con cinco títulos”.

Hoy, Gustavo Matosas quiere llegar al pináculo de su proceso en León, regresarle la gloria a un gigante que nunca murió. Esta noche será el primer intento ante un América que también va en busca del bicampeonato. Una meta trazada en Coapa hace seis meses.