Calor en brasil puede ser letal para futbolistas

Gustavo Orozco Aviña, director del Instituto de Investigación de la Inflamación en México, alertó que puede ocasionar muertes súbitas en la cancha.

Ciudad de México

La fuerte ola de calor que se vive en Brasil podría ser letal para los jugadores del Mundial de fútbol, toda vez que les ocasiona una deshidratación aguda, alertó Gustavo Orozco Aviña, director del Instituto de Investigación de la Inflamación en México.

"Con los golpes de calor ocurre una deshidratación aguda que contribuye a que se pierdan algunas sustancias como electrolitos, potasio y magnesio, sobre todo en los jugadores que son más jóvenes, y con ello se corre el riesgo de que se produzcan arritmias cardiacas", expresó.

Los hallazgos más recientes de la medicina deportiva indican que, además, el debut de jugadores de fútbol soccer profesional en edades cada vez más tempranas, entre los 15 y 17 años, es un factor determinante que puede ocasionar muertes súbitas en la cancha, debido a que son corazones en proceso de maduración muscular sometidos a grandes cargas de trabajo.

El investigador precisó que en los últimos 20 años, a nivel mundial más de 170 futbolistas profesionales han muerto a consecuencia de infartos, entre ellos el mexicano Antonio de Nigris, en 2009.

"Hace 20 años los jugadores debutaban a los 22 o 24 años. Ahora son más jóvenes y tienen corazones inmaduros que son llevados a cargas de trabajo más allá de lo normal para su edad, haciendo que el músculo sea mucho más sensible a los cambios", dijo.

Indicó que el sitio predilecto de la muerte súbita y de mayor riesgo es el área del equipo contrario, porque cuando un jugador de medio campo o defensa cubre a su equipo y en su intento por regresar a su área se genera mayor tensión.

Asimismo, el fallecimiento tiene mayores posibilidades de que suceda entre los últimos 15 minutos del primer tiempo del partido y en los primeros 15 del segundo tiempo, ya que es el momento donde hay un desgaste físico y estrés mental por no comenzar con una desventaja.

"El futbolista muere regularmente por inflamación del músculo cardiaco debido a un exceso de acido araquidónico por el trabajo físico extenuante que implica una gran carga de minutos en los partidos de futbol pretemporada o campeonatos y una postemporada muy larga, estresante y periodos de descanso muy cortos", explicó.

Explicó que 90 por ciento de estas muertes ocurren en los varones y solo el resto en las mujeres, debido a que los varones tienen elevados niveles de testosterona que producen inflamación celular. Además, la raza del jugador determina un riesgo genéticamente mayor a la inflamación del músculo cardiaco, sobre todo en aquellos de raza negra y europeos de origen latino, como los españoles, franceses y portugueses.

El experto, señaló que el Instituto realizó un estudio a 32 jugadores de primera división del Atlas de Guadalajara, que demostró que el 85% de los jugadores menores a 25 años, eran prope mnsos a morir en la cancha, debido a que sobrepasaban el índice de 1.2%, de acido araquidónico DHA, por llevar una mala dieta.

Al mexicano Andrés Guardado se le diagnosticó que era propenso a sufrir una pérdida abrupta de la función cardiaca, ya que a pesar de tener una gran capacidad atlética, contaba con poca masa muscular y un rango de ácido araquidónico DHA elevado, superior al 4.5%, mientras que el argentino Emmanuel Villa, registró un índice más saludable de 2.4%.

En un periodo de tres meses a ambos jugadores se les suplementó 5 gramos de aceite de pescado Omega 3, polifenoles derivados de la fruta maqui que funciona como antioxidante, y llevaron una dieta antiinflamatoria, con un balance entre el consumo de 40% de proteína, 30% de carbohidratos y 30% grasas buenas, con continuas evaluaciones sanguíneas.

Por su parte, Guardado incrementó 2.5 kilos de masa muscular y mantuvo un nivel de grasa del 8.5%, mientras que su rango de acido araquidónico DHA mejoró a 1.3%. Villa, mantuvo en 8% su grasa corporal, en 50 kilos su masa muscular y su rango de DHA disminuyó a 1.1%, con lo que se confirmó el ajuste favorable de la composición corporal, al mismo tiempo de que disminuyó su riesgo arritmogénico.

Orozco afirmó que los jugadores mexicanos son más propensos a este tipo de muerte debido a la inadecuada alimentación que llevan rica en harinas refinadas, mientras que el futbolista extranjero tiene mayor educación nutrimental y suele consumir más proteína animal y antioxidantes.

El retiro:

Toda vez que el tiempo de vida de un jugador de fútbol dentro de su actividad deportiva es habitualmente de entre 12 y 14 años como máximo, el cardiólogo expuso que una vez que se retiran las enfermedades más frecuentes que padecen son: artritis degenerativa, cáncer, obesidad, síndrome metabólico y diabetes melitus.

El experto en medicina deportiva advirtió que mientras más jóvenes son los jugadores que alcanzan la fama y la fortuna, suelen tener comportamientos adictivos.

"La mayoría de los jugadores no manejan inteligentemente su economía y al momento en que se retiran suelen padecer enfermedades crónicas y un debacle económico brutal. Hay una alta incidencia en adicciones a las bebidas energizantes, el tabaco, anfetaminas, esteroides anabólicos y otros estimulantes para el desempeño atlético, así como a la cocaína, drogas de diseño, alcohol y el juego, este último la más frecuente", agregó.