El “desmadre” mexicano en los mundiales

La prensa internacional ha llamado a los mexicanos la “mejor afición del mundo”; sin embargo, las acciones de los aficionados del Tri han causado vergüenza pública y hasta disputas diplomáticas.


Los aficionados mexicanos han mostrado su pasión por la Selección, pero también su imprudencia a la hora de celebrar.
Los aficionados mexicanos han mostrado su pasión por la Selección, pero también su imprudencia a la hora de celebrar.

Los sombreros de charro, las máscaras de luchador y el verde, blanco y rojo, identifica a la afición mexicana, considerada la “mejor afición del mundo” por la prensa internacional.

Sin embargo, a veces el sabor que ponen los mexicanos en las copas del mundo llega a rebasar los límites. Varios desfiguros, que dejan muy mal parados a los connacionales en el extranjero, han hecho que la cancillería se disculpe más de una vez con los anfitriones del Mundial a lo largo de los años.

“La lluvia dorada” de Francia 98


Durante la fiebre mundialista en tierras galas, Rodrigo Rafael Ortega, mostró su buena educación, aún en su estado de ebriedad buscó un lugar resguardado para no orinar en la calle.

Descubrió una pequeña llama conocida como ‘La Flama Eterna’, abajo del Arco del Triunfo de París, la cual ardía desde 1921 para conmemorar a los soldados caídos en la Primera Guerra Mundial.

Ortega orinó sobre ella y la ‘Flama Eterna’ se extinguió con una lluvia dorada. El hecho provocó la indignación de los franceses, tensó las relaciones diplomáticas entre México y Francia, y el fanático terminó en la cárcel durante un buen tiempo.

Desmadre” en el tren bala, Corea-Japón 2002


Un paisano viajaba en el tren más rápido del mundo. Venía de regreso de un partido. Sus copitas de más lo llevaron a creer que se encontraba en el Metro de la Ciudad de México, así que alzó un dedo y presionó un botón rojo que rezaba “Emergencia”.

El tren bala se detuvo, por primera vez en su historia, lo cual provocó cierto temor y la movilización de la policía japonesa. Allí descubrieron que la emergencia tenía nacionalidad mexicana y estaba en estado ebriedad.

“Sombrerazo” y “madrazos”, Sudáfrica 2010


Los mexicanos brillaron mucho durante el primer Mundial en tierras africanas, pero por los escándalos que provocaron.

El primero fue cuando un joven fue arrestado cuando al mirar una estatua de Nelson Mandela, consideró que le faltaba el toque mexicano, así que le puso un sombrero de charro. El acto fue considerado como una “ofensa nacional” que obligó a la cancillería mexicana a disculparse.

El segundo fue cuando un grupo de familiares de la Selección y el entonces director del Fondo Nacional del Fomento al Turismo, Miguel Gómez Mont, protagonizaron una riña que le costó el cargo al funcionario.

Los “osos” de Brasil 2014


Memo Ochoa no ha sido el único mexicano que ha dado de qué hablar en el Mundial. 

Desde el debut mundialista del Tri, la afición demostró su amor por la camiseta y para festejar el triunfo de México sobre Camerún, robaron cervezas, acto videograbado y difundido por redes sociales.

A eso añadirle la desaparición de Jorge López Amores, hijo del Procurador de Chiapas, quien en estado de ebriedad se lanzó del crucero donde viajaba al mar. Hasta el momento no se ha hallado su cuerpo o algún indicio de que esté vivo.

Y hace un par de días, la FIFA amenazó con expulsar a la Selección. Esto debido a que la “mejor afición del mundo” ha encontrado en la palabra “puto” una forma de expresar su pasión futbolera durante los partidos.

La FIFA consideró que esa palabra es homofóbica y ofensiva, por lo cual exigió que deje de ser utilizada.

Además, no han faltado los que se han mofado de extranjeros al hacerles bromas y darles de comer picante