El camino del campeón

Alemania llegó a esta justa mundialista como uno de los grandes favoritos a llevarse el título, quien si problemas pasó una eliminatoria mundialista caminando ganando 9 partidos y empatando uno

Boateng festeja con Goetze
Boateng festeja con Goetze (Reuters)

Ciudad de México

Tuvieron que pasar 24 años, y nuevamente frente Argentina, para que Alemania se consagrara campeona del Mundo; en Corea-Japón 2002 llegó por última vez a una final mundialista, pero cayó frente a Brasil 2-0.

Portugal, Ghana y Estados Unidos se situaron frente a los germanos en el grupo G; Portugal, encabezados por Cristiano Ronaldo se convirtieron en las primeras víctimas del ataque teutón, un triplete de Thomas Müller y un tanto de Mats Hummels, los comandados por Joachim Löw iniciaban la justa mundialista con goleada.

Ghana complicó un poco el camino del campeón; Götze había adelantado a los alemanes, pero Ayew de las estrellas negras emparejó el marcador, al minuto 63 Gyan deba la sorpresa, los teutones se veían abajo en el marcador con un 2-1, pero Löw tenía guardado su amuleto, Miroslav Klose, el histórico goleador entró de cambio y anotó el 2-2 que mantenía con vida a Alemania.

El último juego de la fase de grupos fue ante Estados Unido, dirigidos por Jürgen Klinsmann, quien en 2006 llevó a Alemania a conseguir el tercer puesto del Mundial; sin muchos goles en el marcador, Alemania sacó una victoria apretada con un solo gol, por obra de Müller.

Los teutones enfrentaron a Argelia en los octavos de final; el partido disputado en Porto Alegre se decidió en tiempos extras, los goles alemanes vinieron por obra de Schürrle y Özil, mientras que del lado argelino Djabou puso el 1-2 en el último minuto.

El duelo de cuartos de final ante Francia se decidió desde el minuto 13 del primer tiempo; un balón parado que Mats Hummels remató a portería le daría el pase a la semifinal a Alemania, quien buscaba su cuarta Copa del Mundo.

La semifinal revivía la final del 2002 ante Brasil, el escenario estaba dado para los locales que llegaban sin su capitán Thiago Silva y su delantero estrella Neymar; los alemanes se plantaron en el terreno de juego sin miedo a catapultar a los de casa; el primer gol cayó al minuto 11 por obra de Thomas Müller, y sólo bastaron seis minutos para que la artillería germana dirigida por Kroos y Klose y con dos tiros de gracias en el segundo tiempo por Schürrle, Brasil quedó borrado del mapa.

La final con Argentina se definió en los últimos suspiros del partido, un duelo digno de un juego por una Copa del Mundo fue el que alemanes y argentinos protagonizaron, con sendas llegadas por parte ambas escuadras, el campeonato pudo ser para cualquiera, sin embargo tuvo que llegar una magistral definición por parte Mario Götze para darle a los teutones su cuarto Mundial.