Joachim Löw, el aprendiz que conquistó América

Hace ocho años fungía como segundo entrenador del combinado teutón, hoy levanta la cuarta Copa del Mundo para los germanos y su nombre quedó grabado en letra de oro en la historia del futbol

Joachim Low, entrenador de la selección alemana
Joachim Low, entrenador de la selección alemana (AP)

Ciudad de México

"No hay una receta para ganar el título". Estas fueron las palabras de Joachim Löw a escasos días de que viajar a Brasil junto con el seleccionado alemán para formar parte de la justa balompédica que hoy llegó a su fin.

Un fin que no pudo ser mejor para el hombre sin receta que hoy, tras derrotar a Argentina y proclamarse campeón del mundo, demostró al planeta que sí existe un instructivo para lograr el éxito; ambición, hambre y calidad, son los ingredientes que el entrenador europeo utilizó para llevar a la nación alemana a cosechar uno de tantos éxitos que la vuelven hoy por hoy en una potencia desde el ángulo que se le vea.

De auxiliar a maestro

Corría el Mundial de Alemania 2006, la anfitriona era favorita para conquistar la cuarta estrella sobre el escudo de la Deutscher Fussball Bund, sin embargo el sueño murió en las semifinales del torneo cuando la sorprendente Italia los echó de su propia fiesta.

En el banquillo comandado por el hoy técnico de Estados Unidos, Jürgen Klinsmann, estaba sentado también Joachim Löw quien entonces fungía como segundo entrenador y sin pensarlo veía a la escuadra que ocho años después lograría hacerse de la máxima corona del mundo futbolístico bajo su mando.

Los logros conseguidos como entrenador de clubes (Alemania, Austria y Turquía) se reducían a una DFB- Pokal conseguida con el Stuttgart en el 97 y sus aspiraciones no eran muchas, sin embargo Klinsmann le tuvo fe, pues lo conocía del curso de entrenadores que ambos realizaron y de ahí el llamado a la Mannschaft donde consagraría una exitosa carrera.

Inteligencia desde el inicio

Desde que Löw anunciara a los 23 convocados para representar a Alemania en el Mundial, daba muestras de la visión e inteligencia que lo llevarían al logro hoy conseguido. 'Jogi', como lo conocen en su tierra, justificó la elección de sus elegidos diciendo: "Nuestros jugadores tienen carácter, este equipo tiene carácter y vamos a ir a Brasil con confianza y con grandes metas ".

A Löw se le cuestionó el llamado de Sami Khedira, quien no había tenido mucha participación en los últimos meses con el Real Madrid debido a una lesión, sin embargo el timonel observó "mejoría constante" en el mediocampista y decidió incluirlo en la lista final; esta decisión rindió frutos en la Copa del Mundo pues Khedira realizó un buen papel y justificó con creces la confianza del técnico.

El Ländler campeón

El Ländler, danza típica de Alemania y considerada por algunos como el padre del vals, se caracteriza por el ritmo intenso pero elegante con que se desarrolla; cualidades que el timonel nacido en Schönau, imprimió a sus jugadores en todos y cada uno de los duelos disputados en Brasil 2014.

En siete partidos disputados, Alemania ganó seis y empató el restante; las victorias más recordadas son evidentemente el triunfo de hoy contra Argentina, las goleadas propinadas a Portugal (4-0) en su debut mundialista y Brasil en semifinales (7-1) y el triunfo sobre su mentor Klinsmann frente a Estados Unidos (1-0).

La táctica y mano del timonel se notó principalmente en el poder ofensivo que imprimió a su selección, hasta la final, Alemania registraba 17 tantos, con un promedio de un gol cada 34 minutos con una media de 68 minutos, destacando que todos ellos fueron concretados dentro del área rival.

Su hombres clave fueron el arquero Manuel Neuer, el capitán Phillip Lahm, el mediocampista Mesut Özil y el delantero Thomas Müller quien peleó hasta el final por el título de goleo de la competencia.

El manejo de cambios también fue fundamental para Löw, siendo Andre Schuerrle el más productivo, pues de las cinco veces que lo mandó al campo, el delantero respondió anotando en tres ocasiones (antes de la final).

Löw se sienta hoy en lo más alto del futbol mundial, y esperará paciente su nominación para convertirse el próximo año en el mejor entrenador del planeta.