Invasión colombiana en Belo Horizonte

El estadio Mineirao se tiñó de amarillo, por Colombia, que debutaba en la Copa Mundial ante Grecia

Afición colombiana en Brasil
Afición colombiana en Brasil (Reuters)

Brasil

La instalación, que tiene capacidad para 62.000 espectadores, se llenó de hinchas de Colombia que entonaron a viva voz el himno de su país e incluso siguieron cuando terminó la versión reducida que sonó por los altoparlantes durante la presentación de los equipos.

La invasión cafetera se empezó a gestar la noche del viernes, en que los hoteles repentinamente se llenaron de gente que hablaba español con acento colombiano y lucían camisetas amarillas y pelucas parecidas a la famosa cabellera de Carlos "Pibe" Valderrama.

"No hemos vuelto a tener a alguien como él", comentó un colombiano que lucía una peluca del "Pibe" y que se identificó solo como Pedro en el hotel Ibis del centro de la ciudad. "Pero sí tenemos un equipo que nos puede dar grandes satisfacciones con el profesor Pekerman".

Los colombianos le tienen mucha fe al conjunto dirigido por el argentino José Pekerman y piensan que es capaz de superar los sinsabores del pasado.

Colombia se clasificó al Mundial por primera vez en 16 años y arrastra una historia de frustraciones en sus cuatro presentaciones en la cita máxima del fútbol. Llegó a los octavos de final en 1990, con lo que los colombianos describen como la "generación dorada" encabezada por Valderrama, pero no pasó de la primera ronda en sus otras tras copas.