Los gastos del Mundial

Brasil ha gastado más que Alemania y Sudáfrica, pasadas sedes, en la organización de la Copa del Mundo 

Celebración de Copa Brasileña en el Maracana
Celebración de Copa Brasileña en el Maracana (Reuters)

Ciudad de México

A 20 días de que el balón ruede por el césped del Arena Corinthians, los problemas y contratiempos que ha sufrido este estadio también se han visto reflejados en el propio Brasil.

Desde la Copa Confederaciones hasta la fecha, Brasil no ha dejado de ser el centro de atención, y no sólo por la Copa del Mundo, sino por las diferentes protestas que ha tenido que enfrentar de cara a la justa mundialista.

El gasto que ha tenido con la realización y remodelación de las instalaciones, han superado las de Alemania 2006 y Sudáfrica 2010.

El gasto económico que usó Alemania para la preparación del Mundial de futbol, no sólo lo centró en la infraestructura de los estadios, sino que mantuvo un equilibrio entre la educación, salud y transporte. En seis meses, Alemania había recuperado lo gastado en este evento deportivo y se generaron 50 mil empleos.

Por otro lado, en Sudáfrica, un país que había sido considerado como uno de los más peligrosos y violentos en el mundo, tuvo un gasto de 5 mil 170 millones de dólares, los cuales fueron utilizados para la creación de aeropuertos, carreteras y estadios, donde algunos de ellos que eran usados para el rugby, se acondicionaron para acoger partidos de la Copa del Mundo.

Pero los espectaculares estadios como el de Ciudad del Cabo o el Port Elizabeth, actualmente han tenido poca actividad, esto ha llegado a preocupar a los sudafricanos, ya que después de cuatro años se ha vuelto muy caro mantenerlos.

En Brasil, las cosas son diferentes. El gasto previsto para la realización de la infraestructura mundialista rebasa al de Alemania y Sudáfrica, por lo que la población se ha visto afecta en el gasto público y, sobre todo, en la educación.

Brasil, un país con 4.3 millones de niños que no estudian, sólo el 22% de ellos terminan la educación primaria. Los niños pasan pocas horas en las instituciones educativas, por lo que la mayoría del tiempo lo dedican al futbol, es en este momento donde nacen las grandes estrellas que tiempo después se volverán cracks e ídolos brasileños.

A principios de este año, DilmaRouseff, presidenta de Brasil, anunció que se había invertido 21 mil 20 millones de dólares en las sedes mundialistas, donde 3 mil 983 millones dólares fueron exclusivamente para la educación.

Pero a pesar de este gasto que se dio al sector educativo, la población brasileña no ha estado convencida del todo. El excapitán de la selección brasileña en 2002, Lúcio, comentó que su país debería preocuparse más por invertir en educación y salud que por la infraestructura y organización del Mundial.

Pero como dijo el poeta, cantante, novelista y compositor brasileño, Chico Buarque, con la mala calidad en la educación, sólo muy pocos encantarán al mundo y brillaran con la pelota.